Las residencias públicas de mayores de la Comunidad de Madrid arrastran un problema que empieza a ser crónico: faltan enfermeras. El sindicato SATSE ha llevado la situación ante la Inspección de Trabajo, un paso previo a una demanda judicial, después de que la última oposición para cubrir plazas fijas dejara vacante buena parte de las convocatorias.
Solo se cubrió un tercio de las plazas
La última Oferta Pública de Empleo (OPE) para acceder a una plaza fija de enfermera en las residencias dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) se cerró hace apenas unos días con un resultado que preocupa al sindicato: solo se cubrió un tercio de las plazas convocadas, mientras el resto quedaron desiertas.
Detrás de esa cifra hay, según SATSE, un motivo claro: las condiciones laborales y salariales en la AMAS son peores que en la sanidad pública o privada madrileña, lo que aleja a las enfermeras de estas plazas, sobre todo en verano, cuando las ausencias por vacaciones son más difíciles de cubrir.

“Solo se ha cubierto un tercio de las plazas que se convocaban, quedando desiertas el resto. Las enfermeras no ven atractivo trabajar en una residencia pública donde las retribuciones son inferiores a las que se pagan en el Sermas y las condiciones laborales son, también, mucho peores”, ha afirmado Juan Antonio García Valencia, enfermero y portavoz de SATSE en la AMAS.
Mayores vulnerables, sin todo el personal necesario
SATSE lleva tiempo avisando del déficit crónico de enfermeras y fisioterapeutas en la AMAS. El sindicato remitió un escrito a la Gerencia denunciando que, cuando una profesional enferma o pide una excedencia, lo habitual es que su ausencia no se cubra y sean las compañeras quienes asuman la carga extra, a costa de sus propias libranzas y permisos. Ese escrito, según SATSE, no ha recibido respuesta.
Un examen más exigente que en otras oposiciones
El sindicato apunta también a otra causa del desinterés: el proceso selectivo de la AMAS es más complejo que el de otros servicios de salud. Mientras otras OPE, como las del Sermas, constan de una única prueba y la valoración de méritos, la de la AMAS exige un examen, la elaboración de casos prácticos y su defensa ante un tribunal. Con la falta de profesionales actual, explican desde SATSE, las enfermeras optan por prepararse la oposición que consideran más accesible, y esa no suele ser la de las residencias de mayores.
SATSE es uno de los sindicatos de referencia del sector de enfermería en España y mantiene una interlocución habitual con la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, de la que depende la AMAS, en materia de condiciones laborales del personal sanitario de las residencias públicas.
