La Comunidad de Madrid ha dado ya por controlado el incendio forestal de la Sierra Oeste y ha rebajado el nivel del Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales (INFOMA) a Situación Operativa 0.
Pese a la evolución favorable del incendio, los Bomberos de la Comunidad de Madrid, los Bomberos Forestales y los Agentes Forestales continúan desplegados en la zona realizando labores de remate y vigilancia para evitar posibles reactivaciones.
Tras la estabilización de la emergencia, las autoridades han autorizado el acceso a todas las urbanizaciones que habían sido evacuadas durante el desarrollo del incendio.

No obstante, la Comunidad de Madrid ha pedido a la población que extreme la precaución por el riesgo de caída de árboles y otros elementos afectados por el fuego. En caso de detectar cualquier situación de peligro, recomienda avisar al teléfono de emergencias 112.
Además, por motivos de seguridad y de manera temporal, continúa prohibido el baño y la práctica de actividades acuáticas en el Pantano de San Juan y en la Playa del Alberche. La Comunidad ha solicitado seguir en todo momento las indicaciones de la Guardia Civil.
Por último, el Gobierno regional ha agradecido la labor de todos los profesionales que han participado en las tareas de extinción y gestión de la emergencia desde el inicio del incendio.
La devastación del incendio
El fuego ha dejado un importante impacto en el suroeste de la Comunidad de Madrid, especialmente en municipios como Navas del Rey, Pelayos de la Presa, San Martín de Valdeiglesias y Fresnedillas de la Oliva, donde el fuego ha arrasado amplias zonas de terreno.
Las llamas se originaron de forma simultánea en dos puntos distintos: en Burgohondo, en la provincia de Ávila, y en San Martín de Valdeiglesias, en la Comunidad de Madrid.
El balance conjunto de ambos incendios refleja la magnitud de la emergencia, con alrededor de 77.000 hectáreas calcinadas, cerca de 100.000 personas evacuadas y 1.580 viviendas afectadas.
