Las protestas del profesorado continúan en Madrid. El profesorado ha arrancado la tercera semana de huelga indefinida y cientos de docentes se han concentrado este lunes ante la Consejería de Educación, ataviados con sus características camisetas verdes y acompañados de pancartas, tambores y silbatos, al grito de «Educación pública y de calidad».
La movilización, que ha tenido lugar después de una acción reivindicativa con sillas vacías en la plaza de Callao, vuelve a poner el foco en la falta de avances en las negociaciones con la Administración regional.
Una vez reunidos frente a la Consejería, los manifestantes han organizado una carrera de obstáculos con sillas y mesas escolares y han reclamado la dimisión de la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo.
Tras la retirada de la pancarta del edificio pasadas las 13 horas, los profesores se han manifestado desde la calle Virgen de los Peligros y han bajado por Gran Vía para volver a la calla Alcalá. Además, un grupo de profesores ha llegado hasta la altura de Banco de España, siendo uno de ellos detenido por la Policía Nacional.
La protesta se enmarca en la serie de movilizaciones con las que los sindicatos buscan presionar al Gobierno regional para que atienda las demandas del profesorado. La Comunidad ha cifrado el seguimiento de huelga de este lunes en un 12,6% de seguimiento, mientras los sindicatos convocantes lo han subido al 45%.

Requerimiento formal para negociar de inmediato
Uno de los principales mensajes de la jornada ha sido la exigencia de abrir una negociación real y efectiva. El Comité de Huelga ha presentado un requerimiento formal dirigido a la consejera para solicitar una reunión «urgente» en la que abordar las reivindicaciones pendientes. Los representantes sindicales advierten de que, si no se producen avances, podrían emprender nuevas acciones por la vía judicial.
La iniciativa llega después de que la consejera defendiera, en una carta remitida a los sindicatos educativos, que la Consejería mantiene el diálogo con las organizaciones sindicales y que «nunca» se ha negado a negociar ni a alcanzar acuerdos.
Sin embargo, el Comité de Huelga reclama que ese diálogo se traduzca en compromisos concretos y medidas efectivas. La petición de una reunión inmediata evidencia que el conflicto sigue abierto y que los docentes mantienen la presión para conseguir respuestas a sus demandas.
Más recursos, menos alumnos por aula y mejoras salariales
Las reivindicaciones del profesorado abarcan tanto las condiciones laborales como la calidad de la enseñanza pública. Entre las principales exigencias figura la reducción del horario lectivo a 17 periodos semanales en Secundaria y Formación Profesional y a 22 en Primaria, además de una bajada de las ratios de alumnos por aula y un refuerzo del personal de orientación y de atención a la diversidad.
Los sindicatos también reclaman medidas contra la segregación escolar, la recuperación de las aulas de enlace y la eliminación del actual modelo de bilingüismo.
En el ámbito económico, exigen una subida salarial de 600 euros mensuales, la equiparación retributiva y un complemento de peligrosidad para los profesionales de Educación Especial.
A estas demandas se suman la incorporación de un auxiliar administrativo a tiempo completo en cada centro, un plan de climatización sostenible, la retirada del amianto de los edificios educativos, el fin de la construcción de centros por fases y mejoras en materia de prevención de riesgos laborales.

Una semana con nuevas movilizaciones
La concentración ante la Consejería forma parte de un calendario de protestas que continuará durante los próximos días. Este miércoles está previsto un micro abierto en Callao a las 18.00 horas.
El jueves, los docentes volverán a movilizarse con una concentración desde Atocha hasta la Consejería, seguida de un concierto de una orquesta de profesores en defensa de la enseñanza pública y una bicicrítica desde Cibeles. El viernes, la plaza de España acogerá una nueva asamblea unitaria, que se celebra semanalmente desde el inicio de la huelga.
Con estas acciones, el profesorado pretende mantener visible el conflicto y aumentar la presión sobre la Consejería para que se siente a negociar. La exigencia de una reunión urgente se sitúa así en el centro de una movilización que continúa mientras los sindicatos reclaman avances concretos en las condiciones laborales, los recursos educativos y la defensa de la enseñanza pública.
