El intento del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de deshacerse del polémico ático de Chamberí ha fracasado, al menos por ahora. La subasta convocada por la empresa pública Planifica Madrid para vender el inmueble ha quedado desierta después de que ningún comprador presentara oferta alguna, según consta en el acta de la mesa de contratación conocida este jueves.

El documento recoge textualmente la «propuesta de declaración de desierto (Lote 2: Madrid-General Martínez Campos)», al no haber «concurrido oferta alguna al mismo». El plazo para presentar pujas había expirado en la madrugada del 7 de septiembre, sin que se conociera el resultado hasta esta semana, coincidiendo con la comparecencia en la Asamblea del consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, para dar explicaciones sobre la compra del inmueble.
Casi 400.000 euros de impuestos
La Comunidad de Madrid adquirió el ático, de 481 metros cuadrados, el pasado 14 de abril por 6,3 millones de euros, a los que se sumaron 378.000 euros más en concepto de Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, elevando el coste real para las arcas públicas hasta cerca de los 6,7 millones.
Planifica Madrid fijó el precio mínimo de salida en 6,69 millones de euros, sin impuestos —prácticamente sin margen de descuento sobre el coste de adquisición—, lo que según algunos medios podría haber disuadido a potenciales compradores en un mercado de ese rango de precio.
Ayuso informó de que el importe de la venta del ático serviría para financiar la reconstrucción de la Sierra Oeste.
Una compra para utilizar durante unas obras
La operación permaneció en secreto hasta que se conoció públicamente el 29 de julio. Entonces, Ayuso defendió que la vivienda se había comprado para servirle de oficina temporal mientras se ejecutan las obras previstas este otoño en la sede del Gobierno en la Puerta del Sol.
Ante la polémica generada —que incluye ya varias denuncias judiciales— y las acusaciones de la oposición de que el piso estaba destinado a residencia oficial de la presidenta, el Ejecutivo autonómico anunció la venta del inmueble y prometió destinar lo recaudado a la reconstrucción de las zonas de la Sierra Oeste afectadas por los incendios del pasado verano. Sin comprador, ese compromiso queda ahora en el aire.
Alojamiento ocasional para la
La documentación publicada por Planifica Madrid confirma, además, que el uso del ático no se limitaba a oficina. La memoria de necesidad contempla también su empleo como alojamiento ocasional para la presidenta o para autoridades en visita oficial, así como espacio complementario a las sedes institucionales en situaciones de crisis prolongadas, citando expresamente la pandemia de covid-19 como ejemplo.
No es la primera vez que Planifica Madrid se topa con un inmueble sin comprador. En 2025, la subasta de otro local de Gran Vía ya quedó desierta en circunstancias similares.
