La ministra de Sanidad, Mónica García, ha hablado esta mañana en TVE sobre la situación que se vive en el Hospital de Torrejón calificándola de «corrupción institucional» porque, según ha asegurado, este modelo «necesita la connivencia de la Comunidad de Madrid» para funcionar como funciona.
La polémica saltó ayer cuando El País publicó un audio filtrado en el que el CEO de Ribera Salud, empresa que gestiona el Hospital de Torrejón de Ardoz, pedía aumentar las listas de espera y rechazar procedimientos no rentables para incrementar los beneficios de la compañía.
Este modelo de gestión, ha dicho hoy García en TVE, no se ve solamente en dicha empresa sino también en el Grupo Quirón, que se hace cargo de otros hospitales madrileños. «Esto es el modus operandi de cómo se gestiona la sanidad en las comunidades del PP, en este caso de la comunidad de la señora Ayuso. La Comunidad de Madrid solo tiene que ir a sus memorias de los últimos años para ver cómo hay un flujo incesante de pacientes desde los hospitales públicos hacia los hospitales privados tanto de Quirón como del Grupo Ribera«.

García explica que esto se produce «porque este flujo incesante va acompañado de un presupuesto incesante«. Al Grupo Quirón en los últimos años se le ha dado más de 5.000 millones de euros y al Grupo Ribera también se le ha rescatado».
La «connivencia» con el Gobierno de Ayuso
La ministra de Sanidad ha censurado, además, el modelo del Partido Popular «en el que esa desviación de pacientes tiene la connivencia de la consejería de Salud y la propia Ayuso».
Ante la afirmación de la Consejería ayer asegurando que no habían detectado irregularidades, García ha confirmado que tanto el Grupo Quirón como Ribera Salud «están cumpliendo escrupulosamente el modus operandi de la desviación de pacientes y dinero hacia la privada del PP y la señora Ayuso».

La ministra de Sanidad considera que hay una selección económica de pacientes en el hospital de Torrejón de Ardoz «y también en los hospitales de Quirón». Esta práctica se llama «selección de riesgos», según García, y consiste en que «seleccionas a los pacientes de esa lista de espera en la que tienes menos riesgos y que son más rentables».
Este tipo de enfermos son, también, «pacientes que no pertenecen al área de Torrejón o de la Fundación Jiménez Díaz, por ejemplo. Captas pacientes que no son de tu área y esos se los cobras a la comunidad autónoma«, ha censurado la ministra, aclarando que en esa selección «no verás neonatos complejos, cirugías cardiacas, trasplantes… no verás patologías que no son rentables y están atribuidas a la sanidad pública».
«Corrupción institucional» del «modelo del PP»
Ya hace años «se veía que el precio de esos procedimientos menores triplicaba el coste sobre lo que suponían las mismas acciones en los hospitales públicos», señala García en TVE, «esto lleva desde hace muchos años dentro de la sospecha, lo que pasa es que hasta ahora no le habíamos puesto voz, pero obviamente solo hay que ver las memorias de la Comunidad de Madrid para ver el flujo incesante de dinero de la pública a la privada».
Cada año le damos más dinero a la sanidad privada, asegura la ministra, «en detrimento de los hospitales públicos que ven aumentada su lista de espera y esa lista de espera se deriva a esa sanidad privada que lo que hace es tener cuenta de resultados».


La ministra ve una clara «corrupción institucional» en el «modelo del PP» sobre la sanidad porque «se necesita la connivencia de la Comunidad de Madrid, la Consejería de Sanidad madrileña, de ahí que la consejera venga del Grupo Quirón. Esto es un modelo, el que lleva operando en Madrid desde hace muchos años y está sangrando a la sanidad pública». «La que está haciendo daño a los pacientes, a los ciudadanos, es la Comunidad de Madrid», ha añadido García.
«Cualquiera que vea la cuenta de resultados de Quirón o Ribera Salud se puede dar cuenta de que cómo estos hospitales cada año engrosan sus listas y hospitales punteros como La Paz o el Gregorio Marañón pierden pacientes. Esto necesita de una maquinara dentro de la Consejería».
García ha anunciado que el ministerio va a investigar «hasta el último de estos contratos y rincones de estas obscenidades». Sanidad estudia ya todas las vías legales que tiene a su disposición. «Yo sí creo que aquí hay connivencia con el gobierno con la señora Ayuso y acaba constituyendo corrupción institucional: desviar los propósitos de una Consejería como la de Sanidad a propósitos privados«, ha rematado García.
Investigación sobre todos los hospitales públicos de gestión privada
Por el momento, la ministra ha comenzando enviado una carta a Ayuso para solicitarle la apertura «inmediata» de una investigación sobre las prácticas en el Hospital de Torrejón basadas en el beneficio económico. Junto a ello, le ha instado a verificar si este tipo de comportamientos se dan en otros hospitales públicos de la región con gestión privada, como el Hospital de Villalba.

En la misiva, la titular de Sanidad reclama una investigación «exhaustiva, independiente y transparente» que esclarezca si se han producido vulneraciones en el centro torrejonero. «Resulta imprescindible que la Comunidad de Madrid esclarezca con urgencia si las órdenes reveladas han afectado a la actividad asistencial, a la derivación de pacientes, a los tiempos de respuesta quirúrgica o al cumplimiento de los compromisos contractuales que vinculan a Ribera Salud con el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS)», asevera García en la misiva.
Desvinculado el CEO
Tras la polémica desatada ayer, el CEO de Ribera Salud, Pablo Gallart, ha solicitado desligarse de la gestión del Hospital de Torrejón de Ardoz. La empresa ha explicado en un comunicado que «para garantizar los valores y la ética que siempre ha caracterizado al grupo, Pablo Gallart ha solicitado al presidente de Ribera, Emmanuel de Geuser, desvincularse de las responsabilidades sobre la gestión del Hospital de Torrejón mientras el grupo lleva a cabo una auditoría en profundidad».

La salida del CEO ha provocado la cancelación del encuentro previsto para este jueves entre la Consejería de Sanidad y la empresa, por lo que se ha pedido una nueva reunión con la dirección de mayor rango dentro de la compañía. En un comunicado, la Consejería ha señalado que, una vez evaluados los resultados de las actuaciones iniciadas, «adoptará todas las actuaciones y controles que pudieran corresponder».
El departamento insiste en que «en ningún caso se va a tolerar ningún tipo de actuación o práctica que pueda perjudicar el acceso a la asistencia sanitaria, que será prestada siempre con la mayor calidad y en igualdad de condiciones en todos los hospitales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas)».

Por otro lado, PSOE-M y Más Madrid han anunciado que preparan acciones legales contra el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso ante las prácticas atribuidas a la empresa concesionaria del Hospital de Torrejón de Ardoz, que consideran orientadas a «aumentar su beneficio económico». El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado al PP de hacer de la «salud un negocio» y de utilizar la enfermedad de las personas como «una oportunidad para enriquecerse».
Esta mañana, además, los socialistas han reclamado en la Asamblea de Madrid que se revierta el concierto de Ribera Salud.
