Unas semanas después de la entrada en servicio de los denominados «trenes del futuro», como los denominó en su presentación el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, para Cercanías de Madrid, han pasado por el taller.
Según han confirmado fuentes de Renfe a Europa Press, se trata de un reajuste de habitual en en coches nuevos, cuyos resultados se incorporarán después en el proceso de fabricación de los próximos trenes que se vayan sumando a la red.

El paso por taller llega después de que varios medios apuntaran a un posible fallo que afectaba a la capacidad de estos trenes para comunicarse entre sí y para frenar. Renfe ha matizado esa versión y sostiene que se trata del rodaje habitual al que se somete cualquier tren nuevo para detectar cuestiones que ajustar.
Cambios en frenado y comunicación
Esos dos fallos -frenado y comunición- son los motivos por el que las unidades pasan por taller antes de su despliegue masivo. «Precisamente porque todavía hay pocos trenes en servicio, este es el momento adecuado para introducir los cambios necesarios antes de su incorporación progresiva», han defendido desde la operadora,. En ella trabajan, junto al fabricante, Standler, en mejoras como actualizaciones de software, ajustes en la señalización de frenado y en la información al viajero.
Renfe pondrá en servicio de forma paulatina el total de los 79 coches contratados a la empresa Stadler.
Las dos primeras unidades entraron en servicio el 24 de agosto en la línea C-7, tras superar la homologación, las simulaciones comerciales y los ensayos en distintas condiciones. Una tercera lo hizo el 31 de agosto. Y, a partir de ahí, el resto de los 79 trenes contratados con Stadler se irá sumando de forma paulatina a la red.
Estos coches forman parte de un plan de modernización con el que Renfe busca mejorar «las prestaciones, la accesibilidad, el confort y la experiencia de viaje» de los usuarios de Cercanías.

Trenes de hasta 200 metros y casi 2.000 plazas
Los nuevos trenes de Cercanías Madrid son las unidades más grandes que ha incorporado nunca Renfe en composición única, con capacidad para aumentar un 20% la capacidad de la línea.
La gama incluye dos modelos. Por un lado, los T100, de cinco coches combinando piso bajo y doble piso, con hasta 915 plazas y posibilidad de ampliarse a la variante T120. Por otro, los T200, con hasta 1.900 plazas, configurables como T240 de diez coches o reducibles a 160 metros, y que combinan cuatro coches de piso bajo con otros cuatro de doble piso.
En materia de accesibilidad, disponen de espacio para personas con movilidad reducida, puertas a nivel de andén que agilizan la subida y bajada de viajeros, y zonas multifuncionales para bicicletas. Se completan con tomas USB, iluminación LED, videovigilancia de cobertura total y sistemas de climatización pensados para mejorar tanto el confort como la eficiencia energética del servicio.
