El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública y candidato por el PSOE a presidir la Comunidad de Madrid, Óscar López, ha cargado este lunes contra la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, después de que El País revelara que el Hospital Universitario Ramón y Cajal rebajó la prioridad quirúrgica de 57 pacientes sin conocimiento de sus cirujanos.
En un mensaje en redes sociales, López difundió la frase con la que uno de los responsables del centro justificó por correo electrónico el cambio ante una doctora que pidió explicaciones, según la información publicada: «Evitad en la medida de lo posible anotarlos como preferente».

El dirigente socialista enmarcó el caso dentro de lo que considera un patrón repetido en la gestión sanitaria madrileña: «Primero tuvimos los audios de Ribera Salud, y ahora esto. Es un escándalo». Y exigió responsabilidades directas a la presidenta regional: «Ayuso debe explicar por qué sus gerentes intentan maquillar las listas de espera a costa de la salud de los madrileños».
Lo que revela la investigación de El País
Según la información publicada por el diario, a la que ha tenido acceso a través de documentos internos, 57 pacientes en lista de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología de Ramón y Cajal pasaron, entre el 28 de febrero y el 14 de marzo, de la categoría «preferente» —que obliga a operar antes de 90 días— a la de «normal», que puede suponer esperas de hasta nueve meses.
Los cambios se realizaron directamente en el sistema informático del hospital, sin una nueva valoración médica y sin que los cirujanos que habían determinado la gravedad de esos casos fueran informados, según el testimonio de cuatro médicos afectados recogido por el diario.
Según la información de El País, 57 pacientes han pasado de preferente, que obliga a operar antes de 90 días, a normal, que puede suponer esperas de hasta nueve meses, con el fin de llegar a los objetivos de productividad marcados por Sanidad.
La maniobra, de acuerdo con esa información, permitía a los responsables del servicio ganar margen de tiempo para cumplir los objetivos de productividad que exige la Consejería de Sanidad, dirigida por Fátima Matute. El hospital, preguntado por el diario, ha negado haber cometido irregularidad alguna.
El precedente de los audios de Ribera Salud
La referencia de López a «los audios de Ribera Salud» remite a otra investigación de El País, publicada en diciembre de 2025, con grabaciones del consejero delegado del grupo Ribera, Pablo Gallart —gestor del hospital público de Torrejón de Ardoz—, en las que instruía a sus responsables para frenar operaciones y alargar deliberadamente las listas de espera con el fin de reducir gastos y mejorar el resultado económico de la concesión. El Ministerio de Sanidad abrió una investigación sobre ese caso tras conocerse las grabaciones.
El caso se inscribe además en un debate más amplio sobre la gestión de las listas de espera en la sanidad madrileña bajo el modelo de «área única sanitaria», implantado en 2012, que permite a los pacientes elegir centro y deriva la facturación al hospital que finalmente les atiende.
