El Seat Ibiza se ha posicionado como el coche más robado en la Comunidad de Madrid en los últimos cinco años, según un informe de Línea Directa.
Este estudio, que analiza la evolución de los robos de vehículos entre 2019 y 2023, destaca que Madrid es la segunda provincia con mayor incidencia de estos delitos en España, solo superada por Sevilla.
Dentro de la Comunidad de Madrid, los modelos más sustraídos han sido, en primer lugar, el Seat Ibiza, seguido del Volkswagen Golf y el Seat León. Estos vehículos, de gama media y muy populares en el mercado español, resultan especialmente atractivos para los delincuentes debido a su alta demanda en el mercado de segunda mano y la facilidad para venderlos por piezas en el circuito ilegal.

En este período, se han registrado más de 150.000 robos de coches en todo el país, lo que equivale a una media de más de 80 al día. Sin embargo, cerca del 70% de estos casos permanecen sin resolver, lo que pone de manifiesto la dificultad de las autoridades para esclarecer este tipo de delitos.
Robos cada vez más sofisticados
El informe también resalta que los métodos utilizados por los delincuentes han evolucionado considerablemente. Lejos de los tradicionales puentes eléctricos, los ladrones emplean ahora inhibidores de frecuencia, herramientas para anular inmovilizadores y máquinas de diagnosis capaces de manipular datos clave del vehículo, como el número de bastidor o el kilometraje.

Los datos revelan que el perfil del coche robado es un vehículo con 11 años de antigüedad, valorado en torno a 9.500 euros, y que los asaltos se producen con mayor frecuencia en lunes y en el mes de enero. Entre las piezas más sustraídas en los robos parciales destacan los retrovisores, los tubos de escape y los sistemas de sonido.
A pesar de que la Comunidad de Madrid es una de las regiones con más coches robados, también es donde los vehículos cuentan con mayor protección: el 83% de los coches dispone de un seguro que cubre robos, una cifra superior a la media nacional. Sin embargo, aún hay un 22% de vehículos, un 37% de furgonetas y hasta un 82% de motocicletas sin cobertura ante este delito, lo que deja a sus propietarios sin compensación en caso de sustracción.
