Un viaje de OUIGO con salida desde Madrid y destino Zaragoza comenzó este jueves de una manera muy diferente a la habitual. Antes de continuar con las indicaciones del trayecto, el maquinista tomó la palabra para dedicar un emocionado homenaje a las víctimas del accidente ferroviario de Urda y a todas las personas afectadas por la tragedia.
“Hoy quienes trabajamos cada día sobre las vías sentimos esta tragedia de una manera especialmente cercana”, explicó a los viajeros a través de la megafonía del tren.
El vídeo, al que ha tenido acceso Noticias para Municipios, recoge el mensaje completo pronunciado a bordo apenas un día después del grave accidente ferroviario registrado en Toledo.
“Detrás de cada tren hay personas”
El maquinista comenzó trasladando su “más sincero pésame” a las familias y seres queridos de las víctimas y deseando la recuperación de las personas heridas.
Pero fue después cuando dejó una de las frases más emotivas del mensaje:
“Detrás de cada tren hay personas, familias y compañeros que esperan una llegada, un abrazo y un reencuentro”.
Una reflexión especialmente significativa pronunciada desde la cabina de otro tren que acababa de comenzar su recorrido desde Madrid.
El profesional pidió que, en una jornada marcada por el dolor, el recuerdo estuviera con “quienes ya no podrán llegar a su destino” y con las familias a las que la tragedia ha dejado “un vacío imposible de expresar con palabras”.

Un abrazo a ferroviarios y equipos de emergencia
El mensaje se extendió también a quienes han trabajado desde las primeras horas en la respuesta al accidente.
El maquinista quiso enviar “un abrazo lleno de respeto y solidaridad” a los profesionales de emergencias y a sus compañeros ferroviarios que están viviendo de cerca las consecuencias del siniestro.
“Hoy, más allá de las compañías, de los trenes y los destinos, somos una familia humana unida por las vías que siempre deberían conducirnos al encuentro y nunca al dolor”, trasladó a los pasajeros.
Un viaje que comenzó con el recuerdo de las víctimas
Durante cerca de un minuto y medio, la megafonía habitual de bienvenida quedó en segundo plano para dar paso al recuerdo de las víctimas.
El maquinista terminó pidiendo que su memoria permanezca viva y que sus familias puedan encontrar “en el cariño y la solidaridad de todos algo de consuelo” antes de retomar el mensaje habitual de bienvenida a bordo.
Unas palabras pronunciadas desde un tren que comenzaba su viaje en Madrid y que, apenas un día después de la tragedia, reflejan cómo el accidente de Urda está siendo vivido también desde dentro por los propios profesionales del ferrocarril.
