La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado de «intolerables» los incidentes registrados durante la cuarta jornada de huelga educativa y ha acusado a parte de los manifestantes de comportarse «de manera muy violenta» durante la protesta celebrada en el entorno del Palacio de Santoña.
La movilización coincidió con un acto de la presidenta regional en el centro de Madrid. La Policía Nacional intervino para despejar la salida del edificio y facilitar la marcha del vehículo de Ayuso, mientras los concentrados coreaban consignas como «huelga indefinida».
«Más que miedo, he sentido pena»
Ayuso ha asegurado que durante los incidentes sintió más «pena» que miedo y ha explicado que su preocupación se centró en los policías, los vecinos, los turistas y los transeúntes que se encontraban en la zona.
«Más que miedo, he sentido pena», ha afirmado la presidenta, que ha advertido de que en situaciones de tensión como la vivida cualquier persona puede verse afectada.

Ayuso insiste en que la huelga es política
La presidenta madrileña ha vuelto a defender que la huelga educativa tiene una motivación política y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de fomentar un clima de tensión en Madrid.
Ayuso sostiene que las movilizaciones se han intensificado con la proximidad electoral y considera que detrás de las protestas hay una estrategia de confrontación política.
«Sánchez quiere quemar las calles», ha llegado a afirmar, vinculando las movilizaciones con el ambiente político previo a las elecciones.

Dice que las reivindicaciones serían inasumibles
Ayuso también ha entrado en las demandas del comité de huelga y ha defendido que asumirlas supondría un impacto presupuestario muy elevado para la Consejería de Educación.
Según ha explicado, más del 75% del presupuesto podría verse comprometido por las peticiones relacionadas con las ratios, lo que, en su opinión, dejaría sin margen otras partidas como las becas o los libros de texto.
La presidenta mantiene que su Gobierno ya había alcanzado acuerdos con representantes del sector educativo y considera que las nuevas exigencias no pueden asumirse en los términos planteados.
La tensión continúa en las calles
Las movilizaciones educativas siguen aumentando la tensión entre el Gobierno regional y los docentes. Mientras los profesores mantienen las protestas y reclaman nuevas reuniones con la Consejería, Ayuso cuestiona el carácter de la huelga y denuncia que las movilizaciones están adquiriendo un tono cada vez más político.
