Crece la alarma en la región madrileña ante el «preocupante» incremento de notificaciones relacionadas con comportamientos suicidas y autolesiones y un «fuerte aumento» de los casos de violencia o maltrato y de agresiones sexuales, un preocupante escenario que ha llevado a las familias madrileñas a solicitar un plan de salud mental a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.
Así lo ha reclamado la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos (FAPA) Francisco Giner de los Ríos tras presentarse los últimos datos del Observatorio de Convivencia Escolar de la Comunidad de Madrid.

Entre los datos, destaca «un incremento del 21,41%» en el número de notificaciones registradas por la Consejería de Educación, lo que supuso durante el curso 2023-2024 la apertura de «1.220 protocolos adicionales» relacionados con situaciones que afectan a la convivencia escolar. «Estos datos parecen haber seguido aumentando desde ese curso», ha alertado.
Considera «preocupante» el incremento de notificaciones relacionadas con comportamientos suicidas y autolesiones, así como el «fuerte aumento» de los casos de violencia o maltrato y de agresiones sexuales.
Para la FAPA, las cifras «evidencian la necesidad de reforzar de manera urgente» los recursos de prevención, detección y acompañamiento en los centros educativos, así como «el error» de «imponer la autoridad docente por decreto y pensar que todo está solucionado con ello». Ha solicitado a la consejera, Mercedes Zarzalejo, que actúe con «carácter inmediato».

El alumnado con discapacidad, el más vulnerable
Sobre los resultados del Test Sociescuela 2024-2025, la FAPA Giner de los Río ha señalado que el alumnado con trastorno del espectro autista (TEA) y con discapacidad «constituye el grupo con mayor vulnerabilidad frente al acoso escolar, con un riesgo cinco veces mayor debido a las barreras sociales que aún persisten en los entornos educativos».
Asimismo, el alumnado con TDAH, altas capacidades o dificultades del lenguaje presenta un «riesgo tres veces superior» de sufrir acoso, mientras que el alumnado con dificultades de aprendizaje o de incorporación tardía al sistema educativo «tiene aproximadamente el doble de probabilidades de verse afectado».
«Estos datos evidencian que la neurodivergencia sigue actuando como diana de acoso escolar, lo que hace imprescindible impulsar programas de sensibilización en los centros educativos que fomenten el respeto a la diversidad y normalicen las distintas formas de pensar, aprender y comunicarse», ha defendido.

Los escenarios habituales del ascoso escolar
Los momentos en los que se producen más situaciones de acoso continúan siendo los recreos y los comedores escolares, espacios donde «la supervisión y las estrategias de convivencia deben reforzarse».
Considera la federación que la solución «no pasa por eliminar estos tiempos para enmascarar los conflictos, que son parte de la actividad humana, sino enseñar al alumnado a gestionarlos de forma pacífica».
«Los datos deben impulsar una profunda reflexión entre la comunidad educativa sobre la necesidad de generar espacios de diálogo y confianza con las y los menores, que permitan detectar situaciones de malestar o violencia en fases tempranas. Y demuestran otra vez que el acoso escolar adopta múltiples formas y requiere estrategias integrales de prevención y actuación», ha asegurado.
Depresión
En cuanto a los resultados del Test de Screening de Salud Mental 2024-2025, la asociación ha alertado de que la «desesperanza» es el principal factor de riesgo detectado, especialmente entre los chicos, donde alcanza el 62%.

«Este indicador pone de manifiesto la necesidad de intervenir de forma inmediata en el desarrollo de herramientas de reestructuración cognitiva, bienestar emocional y construcción de expectativas de futuro entre el alumnado», ha manifestado.
Asimismo, en el ámbito de la gestión emocional y la somatización, los chicos presentan mayores indicadores en depresión (26%) y síntomas físicos asociados al malestar emocional (16%), lo que «refuerza la importancia» de incorporar programas de educación emocional y apoyo psicológico en los centros.
Medidas
Ante este escenario, la FAPA Francisco Giner de los Ríos considera «prioritario» impulsar y reforzar planes de acogida del alumnado en los centros educativos, evaluar el funcionamiento de las aulas de Educación Especial en centros ordinarios desde la perspectiva de la convivencia escolar.
También ha pedido incrementar las acciones de sensibilización sobre diversidad y neurodivergencia y fortalecer los mecanismos de prevención del acoso en los espacios de recreo y comedor. «La mejora de la convivencia escolar requiere una acción coordinada entre administración, centros educativos, profesionales del centro, profesorado, alumnado y familias, así como una apuesta decidida por la prevención, la inclusión y la salud mental del alumnado», ha concluido.

Los protocolos actuales
Al ser preguntado por esta cuestión, el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, ha defendido los protocolos de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades.
«Están trabajando a través de los correspondientes protocolos para mejorar, todavía si cabe, la convivencia que pueda haber en todos los centros. La consejera presentó un programa para luchar contra el acoso escolar. En eso estamos trabajando», ha subrayado.
En rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, el también portavoz del Ejecutivo autonómico ha asegurado que «todos los que se quieran sumar» al trabajo que está realizando la Comunidad de Madrid serán «bienvenidos».
