El propietario de un bar de Getafe resultó este domingo agredido al ser golpeado con un hacha por un hombre que accedió al local para robar la caja registradora, según ha informado la Jefatura Superior de Policía.
Los hechos tuvieron lugar a las 7:00 horas del domingo en la cafetería ‘El Euro’, situado en el número 26 de la calle Cataluña. Un individuo accedió con un hacha y agredió en la cabeza y en la cara al responsable del establecimiento, un español de 72 años. Tras ello, se llevó la caja registradora en un coche que le estaba esperando a la salida.
Trasladado al hospital
Hasta el lugar acudieron los servicios sanitarios, que asistieron a la víctima y le trasladaron al Hospital 12 de Octubre. Su estado no reviste gravedad. La Policía Nacional esperará a que le den el alta para tomarle declaración. Los agentes buscan ahora al autor del robo y la agresión y a su supuesto cómplice.
El dueño regenta desde hace años el negocio, que se ubica en un área próxima a un parque y frente a un aparcamiento en superficie. El establecimiento está ubicado junto al centro de salud de Sánchez Morate, en la localidad.

El PP pide medidas
Ante ello, el concejal y candidato del Partido Popular de Getafe, Antonio José Mesa, ha pedido a la alcaldesa, Sara Hernández, que adopte medidas para garantizar la seguridad ciudadana en la localidad.
En este sentido, el candidato popular ha vuelto a denunciar la falta de policías y ha reclamado al Gobierno municipal que cubra las 70 vacantes de la Policía Local. También ha exigido más medios materiales para la policía e insistido en la puesta en marcha de medidas como la instalación de cámaras de control en los accesos de Getafe, entre otras.
El PP ha asegurado que el municipio «va camino de convertirse en ciudad sin ley» tras tras conocer los últimos datos de criminalidad del Ministerio del Interior, y el último suceso violento ocurrido en el municipio.
En cuanto a los sucesos de las últimas semanas, la Policía Local de Getafe y el Cuerpo Nacional de Policía se han incautado en una actuación conjunta de 800 prendas y objetos falsificados, así como complementos de marcas de prestigio, en tres céntricos establecimientos comerciales de las calles Toledo y Leganés.
