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Llega el calor de verano y conocemos cómo afecta esta circunstancia climática al ser humano, pero también lo sufren los animales, y no solo los domésticos, sino que los salvajes son los que más se están viendo afectados. Para los animales salvajes y autóctonos de la Comunidad de Madrid existe un refugio para cuando no se pueden valer por sí mismos, ese lugar se llama GREFA.

GREFA o Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro, que nace en 1981 como asociación para el estudio y conservación de la naturaleza. «Nuestro Hospital de Fauna Salvaje, radicado en el Monte del Pilar (Majadahonda, Madrid), ha atendido a más de 60.000 animales, hasta el punto de estar considerado el más grande y de más actividad de Europa en su especialidad», afirman desde la ONG.

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En Majadahonda, a pocos kilómetros de los principales pueblos de la Sierra de Guadarrama y muy cerca de El Pardo se sitúa este refugio temporal para animales con problemas; rotura de ala, deshidratación, golpes u orfandad, entre otras muchas causas. Se centran en la recuperación de los mismos para después devolverlos a su hábitat.

Aunque se dan ocasiones en las que no pueden ser devueltos porque han quedado dañados de por vida, como una amputación que impide volar a un águila. Estos animales, también llamados «irrecuperables» viven para concienciar y educar a las personas o para participar en programas de conservación y cría.

¿Qué función cumple GREFA?

«Hacemos una labor social. Nosotros atendemos a las personas que encuentran animales salvajes con algún problema y los sacamos adelante», cuenta Enrique Martínez Gonzalo, biólogo y responsable de la campaña de animales huérfanos.

Esta ONG tiene diversos departamentos, pero uno de los más importantes en esta época estival es el de Rehabilitación, de forma concreta, la “Campaña de Pequeños Animales Huérfanos”. Donde Enrique junto a sus voluntarios cuidan a los pájaros más vulnerables y comunes que se ven afectados por las olas de calor o el adelanto de la cría.

«El 85% de los ingresos son aves, solo un 10-15 son mamíferos»

Explica el biólogo que el 85% de los ingresos que reciben en GREFA son de aves, y aunque también les llegan buitres negros, águilas perdiceras o halcones, los nuevos habitantes son vencejos, gorriones, palomas torcaces o estorninos. Los primeros son los que centran las atenciones de todos los trabajadores y voluntarios.

Estornino en una pajarera en GREFA. Foto: Alejandra Pérez.

También recogen «zorros, conejos, ardillas, erizos…», pero no cotorras o halcones domésticos, este otro tipo de especies son acogidas en el CRAS, en el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de la Comunidad de Madrid, donde recalan los animales incautados en aduanas.

La función de GREFA no es solo de recuperación, la divulgación y educación tienen un papel muy importante. Los voluntarios y trabajadores aconsejan a los ciudadanos para que todos juntos creen unos espacios más seguros para los animales. Por esto, Enrique recuerda que solo se debe sacar a un animal de su hábitat si este se encuentra en peligro, como «un corzo que encontraron al lado de su madre atropellada, pero si observamos un cérvido agazapado o solitario, debemos alejarnos, porque seguramente su madre se encuentre cerca».

Es igual de dañina la desatención de un animal cuando se encuentra herido que recogerlo, por desconocimiento, y sacarlo de su hábitat. Desde GREFA explican que es mejor llamar al centro y explicar la situación, para evitar este tipo de confusiones y que así la naturaleza siga su curso. Las tecnologías se han vuelto unas aliadas, «ahora la gente puede mandar una foto o un vídeo y podemos identificar al animal», indica Enrique.

«De 8.000 animales que ingresaron el año pasado, 4.000 eran huérfanos»

En junio GREFA vivió un saturación en la parte de huérfanos, «llegó un momento que recibíamos 100 vencejos al día». Y es que de «8.000 animales que ingresaron el año pasado 4.000 eran huérfanos». Cifra que podría aumentar este año.

Los vencejos, llamado comúnmente aviones, son los ‘reyes’ del centro en esta época, llenan cajas e incubadoras. Esto se debe al adelanto de la cría de estas aves, además del calor sofocante que hace que se tiren o caigan de los nidos. Además, este tipo de pájaro no consigue volar si se posa en el suelo, y menos con unos días de edad.

Ante la llegada incesante de pequeños vencejos, Enrique y su equipo tuvo que cerrar la recepción de los mismos, «queremos que la gente entienda que no es que no queramos recogerlos, tenemos que centrarnos en salvar la vida de los que ya tenemos. Porque si cogemos más, podemos descuidar a los que tenemos y que acaben falleciendo».

Cuando ocurre esto, «les asesoramos para llevarlos a otros centros o cómo cuidarlos. Los pueden sacar adelante, incluso en mejores condiciones que nosotros». Pero si los animales se encuentra en GREFA recibirán todo tipo de atenciones.

El proceso a seguir desde su recogida es una primera atención primaria de los veterinarios, con el diagnóstico pasan a una incubadora para recibir el calor que necesitan, además de ser alimentados a mano, según su especie. Tras estas primeras fases, les va creciendo el plumaje y comienzan los intentos de que coman solos, cuando estos requisitos se hacen realidad pasan a una pajarera donde se adaptan y son observados, para finalmente ser liberados.

Cría de gorrión en incubadora del centro GREFA. Foto: Alejandra Pérez.

Un caso curioso es del los gorriones, Enrique cuenta que estos cuando van creciendo deben tener el mínimo contacto con los voluntarios y trabajadores, porque se reconocen como la persona o animal que les cuida en los primeros meses de vida, es decir, si les cuida un humano, ellos creen que pertenecen a este especie.

«Más fácil es el cuidado de los patos o perdices, estos cuando nacen saltan del nido y picotean y se mueven solos. No hay que dedicarles tanto tiempo». Tiempo que sí hay que dedicarle a los vencejos, asegura el biólogo, y se puede hacer gracias a los voluntarios.

Quiero ser voluntario de la campaña de Huérfanos

«Cualquier persona puede ser voluntaria, solo hace falta tener 18 años. Aunque para colaborar en enfermería o veterinaria, sí se exige estar estudiando la carrera», informa el dirigente de la campaña de huérfanos.

Enrique insiste en la importancia de sumarse a este tipo de proyectos que no saldrían adelante sin el apoyo de los voluntarios, «exigimos compromiso, porque enseñamos a cómo deben darles de comer y no nos sirve que vengan a ayudar un día. Los voluntarios suelen venir dos o tres días a la semana, algunos de ellos vienen de campaña en campaña», dice agradecido.

Cada voluntario, unos cien, confirma, cogen su caja de vencejos, gorriones o urracas y les dan de comer, cuando terminan comienzan de nuevo. «Las aves reciben varias cebas al día, y por la noche descansan como lo hacen con sus padres en el nido». Este arduo pero gratificante trabajo, al parecer según sus expresiones al realizarlo, siempre necesita una mano más de ayuda.

«Las ayudas suelen ir a animales más emblemáticos (…) a estos pequeños no les hacen mucho caso

Enrique también recuerda que son los socios y padrinos de los animales, así como los fondos de GREFA, quienes costean la campaña de huérfanos, «las ayudas suelen ir a animales más emblemáticos, como los buitres, a estos pequeños no les hacen mucho caso».

Puedes ayudar a GREFA en su labor haciéndote socio o colaborando con ellos como voluntario, los animales huérfanos siguen necesitando manos que los alimenten, por eso si te animas, puedes hacer la petición aquí. O preguntar a Enrique en este correo, huerfanos@grefa.org.

Además, cuentan con un programa especial de residencia para personas que vengan de fuera de la Comunidad de Madrid, donde a cambio de su trabajo recibirán alojamiento y así «cogen práctica más fácil».

Voluntarias de GREFA atendiendo a unos vencejos. Foto: Alejandra Pérez.

Pasos a seguir si encuentras un animal salvaje

Desde GREFA recomiendan que en cuanto las personas se encuentren a un animal que podría estar herido o huérfano se pongan en contacto con ellos a través de este teléfono, 916 38 75 50. Al otro lado un voluntario o trabajador explicará cómo proceder.

Enrique recomienda meter al animal, si se puede y no es peligroso o difícil de coger, para lo que tienen una unidad de emergencia, en una caja o lugar oscuro y tranquilo, «porque algunos como aves pequeñas se pueden morir del estrés».

Tras salvaguardad al animal, los ciudadanos deben acerarse con la mayor celeridad posible a GREFA, donde será evaluado por los veterinarios y derivado al departamento que les corresponda. El biólogo recuerda que «las primera horas tienen una alta mortalidad».

Los animales gravemente heridos son eutanasiados pero los que aunque no puedan volver a su hábitat puedan tener calidad de vida, se quedan en el centro para participar en programas de cría, ya que sus descendientes sí pueden volar en libertad.

Crías de perdices en una pajarera en GREFA. Foto: Alejandra Pérez.

El responsable de la campaña de animales huérfanos vuelve a recalcar la importancia de diferenciar a los animales que necesitan ayuda de los que no, «a veces nos llaman por un gorrión que han cogido y mientras hablan oímos el reclamo de los padres llamándolo, y les decimos que lo dejen en las ramas».

Pero cuando las distintas especies que sí pasan por el centro de recuperación están preparadas para salir de nuevo en libertad, Enrique cuenta que hay diferentes tipos de sueltas, algunas de ellas de suelta por aclimatación donde hacen un seguimiento al animal, como hicieron con una hembra de tejón, a la que guarda especial cariño, «está en un jaulón con compuertas donde tiene comida y así podemos hacer seguimiento de su adaptación, hasta que un día no regresa».

Los padrinos y socios que ayudan a financiar la campaña participan después en las sueltas de los animales, sueltas que se producen en un lugar donde antes se ha valorado la población de esos animales y otros factores.

Cambios en la naturaleza

A lo largo de los años, Enrique y todo el equipo de GREFA han percibido cambios en la naturaleza que se han visto reflejados en estadísticas; un estudio de 9 años muestra que los casos de animales huérfanos han aumentado de 669 a 3.554 y son los vencejos las aves que más sufren esta circunstancia.

3.554 animales huérfanos en 2019

Enrique cree que esto se puede deber a que la calidad de vida de los animales haya empeorado, que la gente conozca más su labor y por eso los lleven al centro, el cambio climático y la subida de la temperatura, en el caso de las aves. O que las personas visitan más el campo y se los encuentran, así como podría deberse al traslado de las especies a las ciudades.

Datos y gráficas sobre los animales ingresados en GREFA en los últimos 9 años. Foto: Alejandra Pérez.

«Muchas especies que antes se veían en el bosque, ahora se ven en zonas más urbanas, como parques o jardines. Como los mirlos o el pito real, un ave parecida al picapino», Enrique achaca este trasladado a que los animales tienen menos predadores y mayor fuente de alimento, como son las palomas.

Esto no solo pasa con las aves comunes, las rapaces, como halcones o águilas también se están desplazando, «nos llaman de Alcorcón o Fuenlabrada y nos dicen que tienen pollos de búho o halcones en las terraza o tejados. Algunos vuelven a criar al mismo sitio al año siguiente», explica.

Las migraciones también están cambiando, «las cigüeñas ya no migran, se quedan y ni siquiera bajan a los territorios del sur, porque encuentran comida en los vertederos y no hace tanto frío como antes». Estos comportamientos preocupan a Enrique, ya que una nueva normativa va a pedir que se soterren los vertederos o se cierren, entonces se desconoce si las especie volverán a readaptarse.

«El hombre ha creado una situación artificial a la que se han adaptado y ahora tienen que adaptarse de nuevo«, sentencia el biólogo. El cambio climático y la huella del hombre tienen mucho que ver en estos cambios en la naturaleza, que se reflejan en las olas de calor y masiva caída de vencejos, que es atendida por GREFA.

Alejandra Perez Navarro

Periodista en construcción, apasionada de la Historia Antigua y sus civilizaciones posee un blog propio donde escribe sobre ello. El ámbito periodístico que más ha trabajado ha sido la comunicación...

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