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Los madrileños degustarán casi unos 5 millones de torrijas en las 600 pastelerías artesanas de la región durante estas fechas de Cuaresma y de la Semana Santa, ha informado este miércoles la Asociación de Empresarios Artesanos del sector Pastelería de Madrid (ASEMPAS).

La torrija más vendida es la tradicional; elaborada principalmente con leche. Un postre tradicional de esta época, que se elabora con alimentos simples, pan, leche, canela y azúcar, entre otros.

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Además de las torrijas, esta Semana Santa se venderán 800.000 figuritas o monas de Pascua y los pestiños se aproximarán a los 2.500.000 de unidades vendidas. Este año hay un incremento notable del consumo de estos dulces.

El incremento de ventas se debe al adelanto de la elaboración y la venta de torrijas desde el pasado mes de febrero y la compra a través del delivery en las pastelerías artesanas, un ‘ecommerce’ con un fuerte crecimiento en el sector pastelero.

Torrijas saladas, una versión nueva de la torrija tradicional.

¿Dónde se comen las mejores torrijas de la capital?

El puesto de Galería Canalejas John Barrita del panadero John Torres y los espacios de Pan Delirio han sido los ganadores del concurso de ‘Las mejores torrijas de restauración de Madrid, en la categoría de innovación y de tradicional, organizado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid.

Las ganadoras de la torrija innovadora, Ana Martín y Laura Martínez, reposteras de los espacios de John Torres, elaboran una torrija muy original en la que introducen un cremoso de curry y una espuma de leche de coco.

La creación de esta torrija presenta una pipeta de leche de coco para que los comensales puedan inyectar el líquido a su gusto. Esta torrijas pueden degustarse en la tienda de John Torres de la calle Ibiza y en el espacio John Barrita de Galería Canalejas.

En la línea tradicional, Javier Cocheteaux y Javier Cocheteaux Jr., de los obradores Pan Delirio han ganado con una torrija muy especial hecha con su roscón, un bollo muy especial porque  fue el motivo por el cual abrieron hace ya casi un lustro su primer local con la receta de que Javier padre.

Para los más innovadores la Casa Corrochano ha sorprendido al jurado pastelero con una pequeña olla que portaba una torrija salada de potaje de vigilia en dos bocados. Una revisión del dulce tradicional que muta a salado.

Con un fumet de bacalao, con azafrán, terminado con yema de huevo de codorniz, de M de Madrid Calidad. Así como garbanzos de Juan Feliz y huevos de Granjas Villareal. Que conforman esta torrija.

Alejandra Perez Navarro

Periodista en construcción, apasionada de la Historia Antigua y sus civilizaciones posee un blog propio donde escribe sobre ello. El ámbito periodístico que más ha trabajado ha sido la comunicación...

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