Las calderas de carbón no podrán funcionar en Madrid a partir del próximo 1 de enero en virtud de la Estrategia 360, incluida en la ordenanza de Calidad del Aire y Sostenibilidad, ha recordado el Ayuntamiento.
Como medida para la mejora de la calidad del aire de la ciudad y por razones de eficiencia energética, no se podrán utilizar combustibles sólidos de origen fósil en las instalaciones térmicas de los edificios de la ciudad a partir del año que viene.
Para facilitar la transición hacia climatizaciones eficientes de bajas emisiones, el Ayuntamiento de Madrid puso en marcha en 2020 la primera línea de ayudas ‘Cambia 360’ para la sustitución de calderas.
El año pasado permitió atender la demanda de confort térmico de más de 3.100 familias y reducir su factura energética del servicio de calefacción ya que las nuevas instalaciones consumen una cantidad de energía al menos un 20% inferior.

‘Cambia 360’ ha incrementado la cuantía hasta los 13,3 millones de euros, en este año. En la primera convocatoria se otorgaron 93 subvenciones y en 2021 los vecinos de la capital han solicitado 132 ayudas para que sus calderas de carbón pasen a la historia, 97 para sustituir las de gasóleo y 28 para cambiar hacia otros sistemas de climatización.
La completa eliminación de las calderas de carbón y la reducción de las de gasóleo hasta la mitad en 2027, objetivo fijado en Madrid 360, rebajarán los óxidos de nitrógeno hasta el año 2023 en 90 toneladas anuales, según los cálculos que la Universidad Politécnica de Madrid realizó para el Ayuntamiento.
Al margen de estas ayudas, el área de Medio Ambiente y Movilidad ha lanzado en este ejercicio 2021 otras cinco líneas de ‘Cambia 360’: las subvenciones para la renovación de flotas de vehículos particulares con 5,5 millones de euros o la de vehículos de distribución urbana de mercancías con la disponibilidad de 2 millones.
