El presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, reclamaba este jueves la posibilidad de que el traspaso de los servicios de Cercanías de Renfe llegue a otras comunidades autónomas además de a Cataluña.
Con el debate en caliente, el propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, entraba a valorar la cuestión abriendo la puerta a que el Gobierno central traspase el Cercanías a algunas comunidades autónomas, no solo a Cataluña.
Lo ha dicho este viernes en el marco de la III Jornada de movilidad sostenible organizada en el Palau Robert de Barcelona por ‘Eldiario.es’, donde Puente ha explicado que el Gobierno está «dispuesto a dialogar» con todas aquellas comunidades autónomas que puedan estar interesadas en la cesión de este servicio.
En declaraciones a la prensa, Puente ha recordado que este jueves el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, reclamó el traspaso y se ha preguntado si «es una especie de contraprogramación al señor Feijóo».
«Claro, si se rompe España por cederle las cercanías a Cataluña, pues no sé si se va a romper un poquito más si las cedemos a Andalucía, pues a lo mejor es que no se rompe, a lo mejor es que forma parte de una gestión descentralizada de país», ha insistido.
Durante su intervención en la jornada, Puente ha descartado poner un calendario al traspaso de Rodalies de Catalunya, y ha dicho que «ha habido una alarma innecesaria en la plantilla» de Renfe, ya que ha asegurado que se mantendrán los derechos laborales.

El «ridículo» de Ayuso y el AVE
Sobre las quejas de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por no ser invitada a la inauguración del tramo de Alta Velocidad entre Asturias y León, Puente ha dicho que forma parte de la estrategia de «victimismo y de clara confrontación con el Gobierno».
Ha lamentado que la presidenta madrileña «lleva las cosas a un extremo absurdo» y que es, textualmente, un «agravio inventado», ya que nunca ha sido invitada a inauguraciones de tramos ferroviarios que no tuvieran que ver con Madrid.
Por último, ha dicho que es una «confrontación completamente artificial que se ha inventado para seguir alimentando su victimismo» y que, en sus palabras, ha hecho el ridículo.
