Un hombre de 34 años ha sido detenido por la Policía Municipal en Usera (Madrid) tras agredir a su pareja y atrincherarse en el domicilio familiar con sus dos hijos menores, de 14 y 3 años de edad.
Todo ocurrió a las 7:30 horas de la mañana del día 14 de octubre, cuando la comisaría integral del distrito de Usera recibió una llamada de emergencia. Los agentes se desplazaron hasta el lugar de la vivienda de la familia y en la calle encontraron a una mujer de 31 años descalza y visiblemente alterada. Ella explicó a los agentes que había sido agredida por su pareja, quien se encontraba en el interior de la vivienda con los niños.
El hombre había llegado a casa a altas horas de la noche bajo los efectos del alcohol, lo que desencadenó una discusión sin motivo aparente, según narró la mujer. Durante el altercado, el hombre destrozó parte del mobiliario del hogar y empujó tanto a ella como a sus hijos, antes de echarla de la vivienda y negarle la entrada. Tras esto, el agresor se atrincheró en el domicilio junto a los menores.

Los agentes de la Comisaría Integral del Distrito de Usera intentaron contactar con el hombre llamando a la puerta en reiteradas ocasiones. Sin embargo, se negó a colaborar, comunicándose únicamente a través de una ventana, desde la cual afirmó que no abriría la puerta ni permitiría el acceso a los policías.
Ante la posibilidad de que los menores pudieran estar en peligro, los agentes solicitaron la presencia de bomberos y de los agentes de la Comisaría de Seguridad Ciudadana (CCS) por si fuera necesario forzar la entrada en un momento dado.
Después de 15 minutos de conversaciones con el agresor, los agentes lograron hablar con el hijo mayor, de 14 años, a través de una ventana. El menor confirmó que él y su hermano pequeño estaban bien, pero que su padre les impedía abrir la puerta.

Tras un rato de tensas negociaciones, los agentes lograron convencer al hombre de las consecuencias penales de su desobediencia. Finalmente, el agresor abrió la puerta y se entregó sin resistencia.
Una vez dentro del domicilio, los agentes constataron que el interior estaba completamente destrozado, con restos de vajillas rotas y sin servicio de luz. La mujer fue informada del procedimiento para formalizar la denuncia por violencia de género y recibió asistencia del Summa 112 en el lugar por una crisis de ansiedad.
El detenido fue trasladado a dependencias policiales para su posterior puesta a disposición judicial. La Comisaría de Atención a la Familia y Mujer se hizo cargo de la protección de los menores, ya que la mujer no tenía con quien dejarlos a la hora de prestar la denuncia y el posterior paso por el hospital.
