ARTÍCULO DE OPINIÓN SOBRE VIVIENDA/ «Las victorias ideológicas y culturales preceden a las victorias políticas. Esto significa que, en muchas ocasiones, insertar un asunto en el imaginario colectivo como realizable es condición de posibilidad para que este pueda convertirse en política pública. En un tiempo donde la crisis de la vivienda exige creatividad política y soluciones lo más rápidas posibles, merece la pena echar un vistazo a lo que está ocurriendo en Alcorcón.
Corría 2023 y Jesús Santos, teniente de Alcalde y candidato a la alcaldía por Ganar Alcorcón, se propuso un objetivo: plantear que desde lo municipal pudiera darse una respuesta, humilde pero cercana, frente a la burbuja especulativa de los alquileres. Su propuesta era utilizar algunas parcelas dotaciones del municipio para ofrecer alquileres a un precio reducido.
Santos, hoy de baja mientras lucha contra una dura enfermedad a la que seguro que va a ganar, logró entonces insertar en el debate público la idea de que, a partir del uso inteligente de las parcelas dotacionales, los Ayuntamientos podrían dar una respuesta al problema del alquiler. Desarrolló un plan de viabilidad junto con expertos, localizó las potenciales parcelas dotacionales del municipio, sacó los planos a la calle y explicó, vecino a vecino, las posibilidades que tenía esta vía. Fue pionero y por eso desequilibró la balanza. En mayo de 2023, Alcorcón se convirtió en una excepción electoral con una mayoría democrática y municipalista que se tradujo en un cogobierno del que Ganar Alcorcón sigue formando parte. El asunto ya había condicionado innegablemente el devenir de la legislatura.
«Recién comenzado el 2025, el Ayuntamiento de Alcorcón anuncia que se destinarán las parcelas dotacionales a ofrecer alternativas habitacionales a precios asequibles«
Recién comenzado el 2025, el Ayuntamiento de Alcorcón anuncia que se destinarán las parcelas dotacionales a ofrecer alternativas habitacionales a precios asequibles. La semilla, plantada por Jesús Santos, peleada por los municipalistas y convertida en promesa del Gobierno municipal en su conjunto, empieza a crecer y a tomar forma. De la idea al compromiso compartido. Del compromiso compartido al anuncio institucional. Y, ahora, del anuncio institucional a la puesta en marcha como política pública concreta.

Merece la pena recordar que España llega a esta situación de precios inasumibles tras varias décadas de políticas públicas de vivienda fallidas. La vocación de levantar un gran país de propietarios se tradujo en ingentes cantidades de dinero público destinadas a la construcción de viviendas protegidas que, pasados los años, acabaron engrosando las filas del mercado especulativo. Lo que fue una medida posiblemente bienintencionada terminó convirtiéndose en una transferencia de dinero público a los bolsillos de los especuladores. Aire para una burbuja que hoy se ha vuelto inasumible para la mayoría de la población española.
«La medida de ofrecer alquileres en las parcelas dotaciones propone, en realidad, sacar la vivienda fuera del mercado«
La medida de ofrecer alquileres en las parcelas dotaciones propone, en realidad, sacar la vivienda fuera del mercado. Más allá de los análisis tramposos sobre la “falta de oferta” (que alguien nos explique a quienes venimos de zonas turísticas si no es el mismo capital especulativo que llama a construir sin control el que vacía “la oferta” con los alquileres vacacionales), los municipalistas propusieron un sistema de precios fuera del mercado que garantizara que la vivienda llegara a los vecinos.
Con esta propuesta no se espera resolver exclusivamente desde lo municipal una burbuja especulativa que es de carácter nacional (o incluso internacional), ni se aspira a que esta sea la única solución posible y necesaria. Sino que se busca que los Ayuntamientos respondan a este problema dando soluciones concretas para, a la vez, mejorar la vida de la gente y demostrar que otra política pública de vivienda es posible. Dar soluciones a personas con nombre y apellidos a la vez que se marca el camino al resto de administraciones, fundamentales para hacer cumplir el Derecho Constitucional a la Vivienda. Obtener, a la vez, una victoria material y otra victoria simbólica. Porque la lucha por la vida y la pelea por el futuro son hoy batallas inseparables.

El trayecto aún será largo. Quedan asuntos pendientes que, al calor de la práctica, el propio cogobierno debe resolver para que la política pública pueda ser, a la vez, efectiva e ilustrativa. De una manera o de otra, lo que está claro es que la viabilidad de la legislatura está íntimamente ligada a que medidas como esta salgan adelante, pues de ellas depende la reconstrucción del vínculo representativo y el fortalecimiento de la confianza de los vecinos con los tres partidos de Gobierno.
«La viabilidad de la legislatura está íntimamente ligada a que medidas como esta salgan adelante, pues de ellas depende la reconstrucción del vínculo representativo y el fortalecimiento de la confianza de los vecinos con los tres partidos de Gobierno»
Aún con todo esto, la lección que ya podemos sacar es que merece la pena dar la batalla ideológica. Pensar fuera de la caja, imaginar nuevas posibilidades o salir del corsé limitante y gris de la gestión cotidiana es indispensable para que la política se libere de la impotencia. Es la manera de vencer a la parálisis en un momento donde los vientos de época son adversos.
En una coyuntura caracterizada por una ofensiva reaccionaria ultraliberal sin precedentes encabezada por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, no basta con limitarse a defender lo conquistado. La imaginación de nuevos horizontes, nuevos futuros y nuevas posibilidades no es sólo un ejercicio de inventiva, sino sobre todo el principio de una contraofensiva democrática para vencer en las batallas de las ideas. Y medidas como esta son fundamentales, porque no hay idea más poderosa que la que se materializa en un ejemplo tangible.
Porque, a veces, lo pequeño, cercano y local puede marcar la diferencia. Empecemos por ahí.»
David Comas es politólogo por la Universidad Complutense de Madrid, con máster en Liderazgo por la Universidad Carlos III y Máster en Política Mediática por la UCM. Ha trabajado como analista político, jefe de estrategia y director de campañas electorales
