Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Área de Investigación de Torrelodones con apoyo de las Patrullas Refuerzo de la 1ª Compañía de San Lorenzo de El Escorial, han logrado detener al presunto responsable de un delito contra la salud pública, ha informado este jueves la Comandancia de Madrid en una nota de prensa.
El operativo tuvo su origen a raíz de diversas comunicaciones recibidas, donde se alertaba de un incremento de consumo de sustancias estupefacientes en la vía pública de Becerril de la Sierra. La alarma social generada, motivó la puesta en marcha de diversos dispositivos que permitieron ubicar una zona en la localidad, donde se centró la investigación.
A lo largo del operativo se identificó a numerosas personas, varias de ellas menores de edad que portaban entre sus pertenencias pequeñas dosis, manifestando que las habían adquirido previo encargo. Así el ahora detenido, recibía el pedido vía teléfono o por mensajería y él se encargaba de realizar la transacción en el portal de la vivienda.

Tras conseguir la correspondiente autorización judicial, los agentes realizaron una entrada y registro en el domicilio del investigado, donde requisaron más de 200 gramos de cocaína, hachís y marihuana, así como básculas de precisión y elementos para la distribución de la droga, más de 5.200 euros y varios teléfonos móviles.
El detenido, un ciudadano marroquí de 33 años, a quien le constan numerosos antecedentes por delitos relacionados contra el patrimonio y por consumo de sustancias estupefacientes, ha ingresado en prisión.
Laboratorio de cocaína rosa en Torrejón
La detención de Becerril de la Sierra conocida hoy no es el único golpe al tráfico de drogas que se ha efectuado en la Comunidad de Madrid en los últimos días. Ayer se daba a conocer el desmantelamiento, en esta ocasión a cargo de la Policía Nacional, de un laboratorio de elaboración de la droga sintética conocida como ‘cocaína rosa’ en Torrejón de Ardoz. En la operación fueron detenidas dos personas como presuntos encargados de la elaboración y distribución de la sustancia estupefaciente por Madrid, Toledo y Málaga.

El primer detenido, ciudadano colombiano, realizaba las labores de cocinar la droga y ya había sido arrestado por hechos similares en el distrito madrileño de Tetuán. El segundo, ciudadano español, ayudaba al primero tanto en las labores de confección como en la faceta de reparto, venta y distribución de la sustancia estupefaciente.
Al igual que su socio, no desarrollaba actividad laboral alguna de forma legítima, restringiéndose a realizar los repartos de droga en el interior de su coche en los términos municipales madrileños de Torrejón de Ardoz, Alcalá de Henares, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Madrid ciudad, en municipios toledanos como Illescas, e incluso en localidades costeras de Málaga.
