Las comunidades autónomas que lo deseen podrán conectar la herramienta con sus sistemas de gestión de avisos sanitarios
NACIONAL/ 11 AGOSTO 2020/ RadarCOVID, la aplicación de alerta de contagios para teléfonos móviles, ha superado su fase de pruebas de forma satisfactoria y ya está a disposición de las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas.
La prueba piloto fue aprobada en Consejo de Ministros el pasado día 23 de junio, arrancó el pasado 29 de junio y se ha desarrollado hasta este pasado 31 de julio, tiempo durante el que se han simulado cuatro oleadas de rebrotes ficticios de COVID-19. Durante su desarrollo, y a pesar de que sólo funcionaba en la isla de La Gomera, más de 60.000 personas descargaron la app en toda España.

Próximos pasos y plazos
Una vez recibido el visto bueno de las autoridades sanitarias, el siguiente paso ha sido la puesta a disposición de las comunidades autónomas de esta aplicación, tal y como hizo el pasado viernes el presidente del Gobierno en la XXI Conferencia de Presidentes. Las comunidades autónomas que lo deseen podrán conectar la herramienta con sus sistemas de gestión de avisos sanitarios.
Dada la actual situación, de aparición de algunos focos de contagios localizados en regiones una vez recuperada la movilidad, una primera versión funcional de la herramienta podría estar disponible para una puesta en marcha específica a mediados de agosto.
El despliegue en el resto del territorio nacional, en caso de que así lo decidieran las autoridades autonómicas en el ejercicio de sus competencias, llegaría a mediados de septiembre.
Cómo funciona
RadarCOVID sigue los estándares técnicos más garantistas con la privacidad de los usuarios en cumplimiento de todas las recomendaciones elaboradas por la Comisión Europea en este sentido. De esta forma, ningún usuario puede ser identificado o localizado porque no hay dato alguno registrado y porque todo el proceso se desarrolla en su teléfono sin salir hacia ningún servidor. Tanto el uso de la app como la comunicación de un posible contagio serán siempre voluntarios.
La aplicación utiliza la conexión Bluetooth del terminal, a través de la cual los móviles emiten y observan identificadores anónimos de otros teléfonos que cambian periódicamente. Cuando dos terminales han estado próximos durante 15 minutos o más a dos metros o menos de distancia ambos guardan el identificador anónimo emitido por el otro.
Si algún usuario fuera diagnosticado positivo de COVID-19 tras realizarse un test PCR, decidiría si dar su consentimiento para que, a través del sistema de salud, se pueda enviar una notificación anónima.
De esta forma, los móviles que hubieran estado en contacto con el paciente recibirían un aviso sobre el riesgo de posible contagio y se facilitarían instrucciones sobre cómo proceder. Al no solicitarse datos de ningún tipo, es imposible identificar o localizar de forma alguna a ningún usuario.

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Sybil Clayson Isolde