La guerra contra los cantones tiene un frente más en el barrio de La Paz. Los vecinos de este espacio del distrito de Fuencarral-El Pardo han constituido una plataforma vecinal para expresar su oposición a la construcción de un nuevo cantón de limpieza en la calle Sangenjo, a tan solo ocho metros de las viviendas colindantes. El lugar, según documentación municipal, estaba destinado a convertirse en una zona verde.
El malestar surge en un momento de creciente polémica por instalaciones similares en otros puntos de Madrid, como el reciente caso en Montecarmelo. Los residentes de La Paz han accedido a un registro del Ayuntamiento en el que se especifica la cesión de la parcela para servicios de limpieza, según ha explicado Jesús Manuel Segura, miembro del colectivo vecinal.
La parcela en cuestión se sitúa en la intersección de las calles Sangenjo y Fermín Caballero, un espacio que hasta ahora era utilizado por los vecinos como aparcamiento. No obstante, descubrieron que en los años 90 el Ayuntamiento firmó un acuerdo adicional comprometiéndose a urbanizar la zona como espacio verde.

Tras años de rechazo vecinal a la iniciativa, este miércoles se han encontrado con que el solar ha sido cercado y ya hay operarios trabajando, aunque todavía no se ha iniciado la construcción propiamente dicha. Segura ha recordado, además, que el Ayuntamiento colocó previamente en la misma parcela un gran silo de sal, alegando la necesidad de estar preparados ante situaciones meteorológicas extremas como la borrasca Filomena.
No obstante, los vecinos no están conformes con esas explicaciones y aseguran que el Consistorio está utilizando el silo como elemento de presión en las negociaciones sobre el cantón, sugiriendo que su permanencia podría evitar que el proyecto siga adelante.
Concentraciones contra el cantón de La Paz
Los residentes han organizado varias protestas, la más reciente a principios de semana, y tienen prevista una nueva concentración este jueves a las 18:00 horas. En ella pretenden denunciar la “poca transparencia” del Gobierno municipal en torno a este asunto, así como lo que consideran una “campaña de descrédito” desde las instituciones.
«No lo aceptamos y aún así el Ayuntamiento insiste. Nos tratan con desdén y con falta de transparencia», han declarado desde la plataforma vecinal. Para frenar el avance del proyecto, han contratado a un abogado que ya ha presentado alegaciones. Mientras tanto, esperan respuesta por parte de las autoridades.

Además, han solicitado medidas cautelares para paralizar las obras y evitar intervenciones que no puedan revertirse fácilmente, como la tala de árboles o construcciones que comprometan de forma irreversible el entorno.
Vestuarios, material y vehículos
De acuerdo con Segura, a pesar de que los vecinos se oponen frontalmente al cantón, el Ayuntamiento está proclamando que en La Paz están de acuerdo y señala a la vicealcaldesa, Inmaculada Sanz, por manifestarse en estos términos. De hecho, fuentes del Consistorio han insistido que los vecinos están de acuerdo con el proyecto, que consistirá en vestuarios, espacio para el material y vehículos de trabajo.
Los vecinos también han mostrado su desconfianza hacia el delegado de Urbanismo, Borja Carabante, quien ha asegurado que el cantón no tendrá actividad nocturna y que servirá exclusivamente como espacio de apoyo para los trabajadores. Aun así, los residentes piden informes sobre el impacto ambiental, acústico y de movilidad que pueda tener la instalación.


Según la plataforma, incluso las maniobras de los vehículos de limpieza generan ruidos molestos, especialmente por la noche. También denuncian que desde el Consistorio se les acusa injustamente de estar en contra del personal de limpieza.
Han propuesto varios emplazamientos alternativos más alejados de las viviendas, como una rotonda sin salidas al final de la calle o terrenos próximos a la zona de Herrera Oria. Sin embargo, el Ayuntamiento ha rechazado estas sugerencias, argumentando en algunos casos que sería necesaria una recalificación del suelo.
En este contexto, los vecinos reiteran su intención de continuar con las protestas y movilizaciones hasta obtener una respuesta judicial o un cambio de postura por parte del Ayuntamiento. Tienen, además, una petición abierta en Change.org para reclamar la reubicación del cantón.
