La Puerta del Sol ha recuperado este miércoles su aspecto habitual después de que la Policía Nacional y la Policía Municipal desalojaran en la madrugada del martes a las cerca de 300 personas que aún permanecían acampadas en la plaza, y de que los servicios de limpieza retirasen 36 toneladas de residuos acumulados durante más de un mes de protesta por la vivienda.
Más de un mes de campamento
El espacio se había convertido en un punto de protesta desde el 26 de septiembre, tras el desahucio de Maricarmen Abascal, la anciana de 87 años que falleció días después en el Hospital Gregorio Marañón. Durante casi mes y medio se acumularon en la plaza cientos de tiendas de campaña, calles improvisadas y zonas de avituallamiento.
Excavadoras, camiones de recogida y unos 50 operarios municipales del SELUR han trabajado durante toda la mañana retirando los toldos y el resto del campamento. La estatua del Oso y el Madroño permanece cercada mientras se limpian las pintadas, y la boca de Metro de ‘la ballena’ sigue vallada a la espera de su limpieza, aunque el acceso al suburbano no se ha visto afectado.

Más de 30 millones en pérdidas para el comercio
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha cifrado en más de 30 millones de euros las pérdidas del comercio de la zona por los 38 días de ocupación. Varios negocios han explicado a Europa Press que el último mes ha sido especialmente duro por la caída de clientes en la plaza y las calles cercanas.
“La verdad es que me ha saltado un poco la lagrimilla”, ha confesado Alejandro, de 27 años, que ha vivido la acampada desde dentro.
Entre los turistas que este martes han vuelto a pasear por la plaza se encontraban Sol y Cecilia, ambas uruguayas, que se acercaron tras conocer la noticia del desalojo «a ver si estaba todo realmente desalojado». Salam, de la heladería Palazzo, ha celebrado «ver la plaza otra vez así» después de un mes en el que, según ha explicado, «han bajado mucho las ventas».
