La Fiscalía de Madrid ha solicitado una condena de cuatro años de prisión para un médico que, en 2017, ocupaba el cargo de jefe del Área de Sanidad en la Jefatura Superior de Policía de Madrid y que está acusado de acoso sexual.
El Ministerio Público le acusa de un delito de acoso sexual y otro de agresión sexual hacia una funcionaria que comenzó a trabajar ese mismo año en dicha unidad, cuando ella tenía 38 años. El juicio se celebrará mañana jueves en la Audiencia Provincial de Madrid.

Según el escrito del fiscal, el acusado de acoso sexual a la agente de Policía utilizó su posición de poder para dirigirse a la agente con un trato aparentemente cordial, empleando frases como: «aquí las chicas que vienen, si responden y se portan bien, yo las coloco luego donde sea», destacando constantemente su capacidad de influencia dentro del cuerpo policial.
Desde el primer momento, el médico habría iniciado un comportamiento físico inapropiado, empezando por gestos como cederle el paso mientras colocaba una mano en su cintura, una actitud que, según el fiscal, fue evolucionando hacia tocamientos cada vez más invasivos que incomodaban a la víctima.
Aprovechando que la agente había padecido problemas de espalda ya superados, el acusado la citaba en su despacho con la excusa de revisar esa dolencia. Allí, con la puerta cerrada, le realizaba exploraciones no solicitadas, dándole masajes en el cuello y llegando incluso, en una ocasión, a pedirle que se bajara más de lo necesario el pantalón para masajearle los glúteos. Durante este episodio, le dijo: «¿ves? estás muy contracturada».
La funcionaria reaccionó con incomodidad, momento en el que el acusado le espetó: «yo no la veo bien, ¿voy a tener que jubilarla?», frase que solía repetir y que, según la Fiscalía, generaba en ella un clima de presión y ansiedad, al temer posibles repercusiones laborales si se enfrentaba a él.
Este comportamiento se repitió aproximadamente dos veces por semana. En varias ocasiones, la citaba sin justificación en su despacho, se situaba tras ella para acariciarle el cuello y, en algunos casos, le retiraba los tirantes del sujetador mientras le susurraba frases como: «relájate mujer, estás muy tensa, estoy ayudándote para que mejores y no tenga que jubilarte».
El relato del fiscal sobre el caso de este médico acusado de acoso sexual en la Policía incluye también un incidente ocurrido el 7 de septiembre de 2017, cuando el acusado pidió a la agente que lo trasladara en coche oficial al intercambiador de Moncloa. Durante el trayecto, y pese a que ella había manifestado no conocer el camino, insistió en que fuera ella quien condujera. En un momento del trayecto, colocó su mano sobre la ingle de la funcionaria por encima del pantalón, manteniéndola allí mientras se giraba para observarla. La mujer quedó en estado de tensión y no volvió a hablarle durante el trayecto.
