Mañana, domingo, se celebra en Madrid la Fiesta de la Trashumancia 2025, festejo en el que más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras —entre guisanderas y de Guadarrama— pasarán por el centro de la ciudad, guiadas por los miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza.
El evento, que se organiza en la capital desde 1994 —excepto el año pasado, cuando fue cancelado por la enfermedad bovina de la lengua azul—, tiene como objetivo reivindicar la conservación de las vías pecuarias como corredores ecológicos y poner en valor la trashumancia y la ganadería extensiva como herramientas esenciales para la conservación de la biodiversidad, la prevención de incendios y el mantenimiento del medio rural. El primer registro histórico de la trashumancia data del año 923.

La jornada comenzará mañana domingo a las 10:00 horas con la salida del rebaño desde la Casa de Campo, siguiendo el recorrido tradicional por Puerta del Rey, puente del Rey, paseo de la Virgen del Puerto, parque de Atenas, Cuesta de la Vega, calle Mayor y Puerta del Sol —donde se prevé la llegada a las 12:30 horas—. Posteriormente, continuará por la calle de Alcalá hasta la plaza de Cibeles, donde está prevista su llegada a las 12:45 horas.
Música y bailes tradicionales
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, junto a otros miembros de la Corporación municipal, recibirá a los pastores y ganaderos en la plaza de Cibeles alrededor de las 13:00 horas.
Durante el acto, se leerá la Concordia de 1418 entre los Hombres y Mujeres Buenos de la Mesta y los procuradores del Concejo de la Villa, y Carabante recogerá los tradicionales “50 maravedís al millar”, cantidad simbólica que los pastores pagaban antiguamente por el uso de las cañadas reales. La celebración contará también con la presencia de grupos vestidos con trajes regionales, música y bailes tradicionales.

Tras el acto, el rebaño regresará a la Casa de Campo por el mismo recorrido, que incluye la calle de Alcalá, antiguo tramo de la Cañada Real Galiana o Riojana. En la plaza de la Independencia aún se conservan los mojones de piedra que recuerdan la importancia ganadera histórica de la zona.
