Asociaciones vecinales del distrito madrileño de Arganzuela han convocado para esta tarde, a las 20:00 horas, una concentración en defensa del parque Enrique Tierno Galván y en rechazo a lo que denuncian como una “privatización sistemática” del espacio público a través de la celebración recurrente de eventos privados.
Los colectivos convocantes —Delicias para Tod@s, Nudo Sur, Nuevo Legazpi, El Barrio No se Tala, Pasillo Verde-Imperial y Ecologistas en Acción— han manifestado en un comunicado conjunto su rechazo a estos eventos, alegando que “secuestran y acotan una gran extensión” del parque, “impidiendo su disfrute por parte de los ciudadanos, dando acceso sólo a quien paga y poniendo una vez más lo público al servicio de lo privado”.
La protesta, que se celebrará en la entrada del anfiteatro del parque, coincide con el arranque del Festival Alma 2025 y se realizará bajo el lema ‘Ni privatizar ni contaminar’.

Las organizaciones sociales y vecinales acusan también al Ayuntamiento de incumplir la normativa municipal al permitir este tipo de actividades, afirmando que “es un claro incumplimiento de la propia ordenanza municipal sobre parque públicos. Estas actividades comerciales generan contaminación acústica, patrocinada por el Ayuntamiento, que autoriza sistemáticamente la superación de los límites sonoros establecidos por la propia ordenanza municipal y también lumínica».
Los colectivos denuncian además un “deterioro evidente” del entorno natural del parque, señalando que “un grave perjuicio a la flora y fauna existentes” se produce por la “aglomeración” de personas, la instalación de infraestructuras y el paso constante de vehículos. A su juicio, todo esto responde a “un supuesto interés general que sólo la concejala y quienes se lucran con ello perciben”.
Conflicto por el uso del anfiteatro del parque Tierno Galván
Uno de los principales motivos de crítica es el decreto municipal que modifica las condiciones de uso del auditorio del parque, publicado recientemente en el Boletín Oficial del Ayuntamiento. Según denuncian, “este decreto autoriza la privatización reiterada y de larga duración del uso del parque en contra de su naturaleza y destino, con eventos de pago que impiden el disfrute ciudadano de este pulmón verde durante una parte significativa del año. Incumple con ello lo establecido en el artículo 206 de la OGPMAU para las zonas verdes, que impide taxativamente la privatización de su uso”.

Además, han alertado de que dicha medida “atenta contra el derecho a la salud frente a la contaminación acústica, reconocido por la Organización Mundial de la Salud” y que también “vulnera el respeto a la vida privada y familiar en el domicilio reconocido por el artículo 8 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales al crear una fuente de ruidos a escasos 200 metros de viviendas y de residencias de mayores”.
En este sentido, las entidades vecinales han recordado que “los parques públicos no son escaparates comerciales, sino lugares de esparcimiento, de contemplación y disfrute de la naturaleza. Estos eventos producen en la fauna desplazamiento, desubicación, y alteración de su ciclo biológico. Nuestro deber como ciudadanos es exigir el derecho a la salud y a la calidad de nuestros entornos naturales urbanos que no sólo nos protegen de la contaminación acústica y lumínica y del mal uso de los espacios públicos y parques”.
Las asociaciones también han anunciado la interposición de un recurso contencioso-administrativo para frenar la aplicación del decreto y han adelantado que lanzarán una campaña de financiación colectiva para apoyar la causa.

«Recuperemos nuestro parque, su esencia, nuestro pulmón verde. Lo que siempre fue y que de un tiempo a esta parte nos quieren arrebatar convirtiéndolo en sala de eventos por parte de este Ayuntamiento. Exigimos la retirada del decreto, el respeto a la legalidad y que de una vez por todas defienda las zonas verdes y los derechos de los vecinos en lugar de intereses privados. Porque los parques no son un negocio», han concluido.
Almeida apuesta por regular las condiciones de los eventos
Por su parte, el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, comentó el pasado mes de abril la situación del parque Tierno Galván y defendió la decisión municipal de reducir un 20% el aforo permitido en los eventos del auditorio del parque. «Es cierto que ha tenido un número considerable de eventos a lo largo de los últimos años porque es un lugar atractivo y nosotros lo que queremos es regular las condiciones”.

El regidor explicó que ahora “antes estaban previstas 10.000 personas y ahora no llegan a 8.000”, subrayando que “se intensifican las medidas de control de aforo de las personas que puedan asistir, se generan mejores condiciones de seguridad y se compatibiliza la utilización con normas como que no se pueden atravesar zonas verdes”.
“El decreto va en la dirección de celebrar eventos pero, sobre todo, de salvaguardar la tranquilidad y el descanso de todos los vecinos. Somos sensibles a las quejas que ha habido a lo largo de los últimos tiempos por la utilización del parque y a esto obedece precisamente la instrucción que ha dado la Junta Municipal de Arganzuela”, justificó.
