El debate entre la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, y el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, en el Pleno de Cibeles ha estado trufado de reproches y acusaciones cruzadas.
Maroto ha cargado contra el Partido Popular acusando a los populares de «contaminar la vida pública» y de «recurrir a los insultos y descalificaciones personales» debido a que, en su opinión, «se han quedado sin argumentos ni iniciativa política».
Durante su intervención, Maroto ha preguntado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, si contempla realizar algún cambio en su equipo de gobierno ante lo que considera una mala gestión de diversas crisis recientes que han afectado a la capital.
La concejala socialista ha denunciado «el sectarismo y arbitrariedad» del presidente del Pleno, Borja Fanjul, en la aplicación del reglamento, solicitando al alcalde que lo releve de su cargo para proteger la calidad democrática de la institución.
También ha arremetido contra un comentario del alcalde en el que, según ella, la llamó «monja ursulina», lo que ha calificado de «bastante machista» por referirse a una mujer y cristiana. Maroto ha enfatizado que «ni la Iglesia se libra de sus faltas de respeto».

La edil ha acusado a miembros del equipo de Almeida de difundir «bulos y mentiras» sin pruebas, mencionando al delegado Borja Carabante como «el mejor ejemplo de la máquina del fango en la que se ha convertido el PP del señor Almeida». Ha añadido: «Supongo que después de escuchar las palabras del director del Parador de Teruel en el Senado, va a retirar sus palabras difamatorias y pedir perdón a los grandes profesionales de paradores».
Maroto ha insistido en que el Partido Popular «está en el ruido y la crispación», desatendiendo problemas reales de la ciudadanía como la huelga de basuras o la situación del aeropuerto madrileño. A su juicio, el gobierno de Almeida actúa con «soberbia y autoritarismo» y está «trufado de un infame clima de mentiras y descalificaciones».
Ha concluido acusando al PP de aplicar «el trumpismo a la madrileña», asegurando que el alcalde se presenta como «el bueno» frente a una oposición que él retrata como malvada, sin argumentos que respalden su gestión.
Almeida pide irónicamente a Maroto «que no se vaya»
Por su parte, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ha respondido que no piensa hacer cambios en su equipo porque considera que «ni son corruptos ni ineficaces». Además, ha ironizado pidiendo a Maroto «que aguante, que resista, que no se vaya».
Almeida ha criticado que Maroto no se disculpara por haberle llamado «cara de payaso» en un Pleno, según él, a micrófono cerrado, mientras que sí se sintió ofendida por lo de «monja ursulina». Ha preguntado: «¿Me va a pedir disculpas por llamarme terrorista ambiental? ¿O es peor decir tono de monja ursulina que cara de payaso al alcalde?».

También ha bromeado proponiendo a Maroto como futura candidata del PSOE en Madrid y ha restado importancia a las «múltiples crisis» mencionadas por ella, afirmando que se han cerrado acuerdos con AENA y que la huelga de limpieza fue resuelta en una semana, mientras que la socialista «no menciona el apagón o el colapso del AVE».
Almeida ha criticado que Maroto reclame una comisión de investigación por el atropello a una niña por parte del vehículo en el que viajaba el director de la Policía Municipal de Madrid, mientras se niega a declarar en otras comisiones.
El alcalde ha concluido acusando al PSOE de estar implicado en una estrategia para dañar la imagen de un guardia civil: «Y nos viene hoy aquí a acusar de la máquina del fango al día siguiente de saber que el PSOE ha contactado con un delincuente para utilizar la Fiscalía para machacar la reputación de un guardia civil».
