La Línea 1 de Metro de Madrid tendrá, por primera vez en su historia, una bifurcación en forma de Y para ampliar el servicio hasta Madrid Nuevo Norte sin dejar sin conexión directa a los vecinos de Pinar de Chamartín, que llevaban meses protestando por el proyecto inicial.
Dos cabeceras para no perjudicar a nadie
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha anunciado que la L1 contará con los recorridos Pinar de Chamartín-Valdecarros y Fuencarral Norte-Valdecarros, un sistema de doble cabecera similar al que funciona en grandes redes de metro como la de Londres, en el que los trenes parten desde dos puntos distintos para confluir después en un recorrido común.
Tres estaciones nuevas y 175.000 vecinos beneficiados
La ampliación incorporará tres nuevas estaciones -Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte- y mejorará la movilidad de alrededor de 175.000 ciudadanos. El desarrollo de Madrid Nuevo Norte contempla la edificación de 10.500 viviendas, de las que al menos 2.100 tendrán algún tipo de protección, una cifra que podría ampliarse hasta un 30% más gracias a la Ley de Medidas Urgentes aprobada recientemente en la Asamblea de Madrid.

“En ningún caso van a verse afectados por esta nueva y futura infraestructura. Van a tener el mismo número trenes, mismas frecuencias e incluso existe la posibilidad de que en un futuro obtengan más”, ha subrayado el consejero Jorge Rodrigo.
El ramal no entrará en servicio hasta que esté construido el barrio
La nueva disposición de la línea no entrará en servicio hasta que el desarrollo urbanístico esté ejecutado, por lo que hasta entonces continuará en funcionamiento el trazado actual, manteniendo las frecuencias en las estaciones de Pinar de Chamartín y Bambú.
