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La Batalla Naval de Vallecas regresa este domingo para celebrar sus 40 años de vida reivindicativa y lúdica mojándose «por el Barrio, con mayúscula», en defensa de lo colectivo frente a lo individual.

‘Mójate por el Barrio’ es el lema de este año. Supone volver a «uno de los activos más potentes de Vallecas», allí «donde se tejes redes de apoyo mutuo y se socializan las reivindicaciones».

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«El Barrio acoge, vertebra, integra, une. Esa esencia está en la inauguración de un Puerto de Mar en 1982. Reivindicar el origen puede parecer insignificante pero no es así: es tan importante que merece la pena recordarlo 40 años después», explica la Cofradía Marinera vallecana en sus redes sociales.

Este año la Batalla Naval se ‘cocina’ de forma colectiva, de modo que han pedido apoyo a otros colectivos vallecanos. Lo hacen reclamando «cultura de proximidad, deporte de barrio, la juventud del distrito, la red de apoyo, la mejora de los servicios públicos frente al abandono o la privatización, la autogestión de espacios recuperados como el CSO La Atalaya o las fiestas autogestionadas».

Ciudadanos disfrutan de las fiestas patronales de la Virgen del Carmen, en Puente de Vallecas (Foto: J.Hellín/Ep)

Contra el cambio climático

La pandemia dejó la Batalla Naval en dique seco pero los vallecanos y vallecanas se siguieron ‘mojando’ desde sus balcones y con una venta de camisetas solidaria destinada a las redes de apoyo.

En la edición 38, la Batalla Naval de Vallecas se mojó contra el cambio climático. En 2018 lo hizo por la derogación de la Ley Mordaza y el verano anterior por el derecho al asilo.

Fue en 1982 cuando simbólicamente el mar llegó a Vallecas con su Batalla Naval, que con los años se ha convertido en una de las señas de identidad de este punto de Madrid. Como explican desde la Cofrafía, organizadora de la Batalla, a un grupo de jóvenes que participaban en las Fiestas del Carmen se les ocurrió combatir el calor echando mano de las bocas de riego del bulevar.

La cantante Mala Rodríguez actúa en el recinto ferial de Puente de Vallecas (Foto: J.Hellín/Ep)

De este baño improvisado surgió la reivindicación del ‘Puerto de mar para Vallekas’. Un año después se celebró ese imaginado puerto de mar, en el que participaron más de 3.000 vallecanos y vallecanas.

‘Ley seca’

Pero Vallecas no siempre lo tuvo fácil y la ‘ley seca’, mediante el cierre de las bocas de riego por parte de la Junta, también llegó a este puerto de mar. Desde 1991 hasta el año 2000 los problemas se sucedieron. El principal escollo es que no se establecía un espacio delimitado para celebrar la Batalla Naval.

La ‘sequía’ obligó también a darle una vuelta a la idea de la batalla Naval. Por eso en 1993 se optó por la espuma y dos años después por el agua reciclada.

En el año 2000 nació la Cofradía Vallekana, integrada por 36 organizaciones y colectivos de Vallecas que se hacen cargo de la organización de la fiesta.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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