La falta de sombra en la Puerta del Sol levantó numerosas críticas el verano pasado durante las olas de calor. Las altas temperaturas eran todavía más intensas en la céntrica plaza madrileña al no existir árboles ni elementos que frenaran el impacto del sol aunque la plaza acababa de estrenar una importante reforma.
Hoy el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha desvelado que tiene como objetivo luchar contra esta situación y ha avanzado que se está estudiando con la Comisión de Patrimonio Histórico la posibilidad de colocar toldos en la Puerta del Sol.

«Desde el área de Obras están ya en contacto con la Comisión Local del Patrimonio Histórico y trabajando conjuntamente para ver la posibilidad de colocar toldos en determinadas zonas de la Puerta del Sol y, por tanto, que sean, desde el punto de vista estético y patrimonial, acordes con las exigencias de un bien de interés cultural como es la Puerta del Sol», ha afirmado el alcalde.
Aún no está definida la estructura que deberá tener la instalación que soporte los toldos ni dónde se ubicarán porque, tal y como ha adelantado Almeida, no será en toda la plaza sino en zonas concretas. En cualquier caso, la solución que se adopte, ha añadido el regidor madrileño, «tendrá que contar con el consenso de los comerciantes y del distrito y, por supuesto, con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio».
El Ayuntamiento de Madrid tiene previsto el gasto de 308.000 euros en esta iniciativa con cargo a los presupuestos de 2024, como parte de las partidas asignadas al área de Obras y Equipamientos.
Espacio diáfano y peatonalizado
La reforma de la puerta del Sol supuso una inversión de 10,7 millones de euros y se definió mediante la peatonalización total y definitiva de la plaza y de todas las calles que convergen en ella.

Los quioscos han sido agrupados en dos extremos mediante unos nuevos pabellones de vidrio con forma de racimo de unidades circulares pegadas unas a otras. En los dos extremos de la plaza se han instalado las estatuas de la Mariblanca y el Oso y el Madroño, que vivió con motivo de estas obras un espectacular traslado.
