El Comité Madrileño de Transporte por Carretera rechaza la ordenanza de Movilidad aprobada por el Ayuntamiento de Madrid el pasado septiembre por haber sido ‘ignorados’ como colectivo para acabar en un ‘juego de trileros‘, según fuentes informativas.
‘Los representantes municipales prometieron la desaparición de Madrid Central cuando llegasen al Gobierno y, por el contrario, como si de un juego de trileros se tratara, en la nueva ordenanza, Madrid Central pasa a denominarse Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección Distrito Centro y además amplía su ámbito de actuación a casi la totalidad de la ciudad‘, reclaman los transportistas.

Han subrayado que sus propuestas no han sido tenidas en cuenta, ‘la armonización y coordinación entre las administraciones públicas, la prioridad a la dotación de infraestructuras, la fabricación de vehículos con prestaciones acordes a las necesidades del sector actualmente inexistentes, el impulso y ayudas para la renovación de la flota actual, apoyo a la transformación o cambio de vehículos o la ampliación del calendario de renovación de flotas’. ‘La nueva ordenanza no contempla ninguna de las propuestas citadas’.
La CMTC avisa de que supondrá ‘numerosos perjuicios para el transporte, para la economía, y para la sociedad en general’, han advertido, entre los que han citado ‘desabastecimiento, retrasos y limitaciones en servicios esenciales como mudanzas o la retirada de residuos y contenedores, caos y desatención en el transporte público de viajeros y desempleo’.
El Comité Madrileño de Transporte por Carretera sostiene que el sector del transporte ‘defiende la implantación de medidas y el uso de nuevas tecnologías en defensa del medio ambiente y salud pública‘ y por ello pide al Gobierno municipal ‘una adecuación de la norma en beneficio de los ciudadanos madrileños’.
