El Ayuntamiento de Madrid no colocará la bandera LGTBI+ este Orgullo en la sede consistorial del Palacio de Cibeles, pero sí iluminará el edificio, al igual que la fuente de la diosa griega, con los colores del arcoíris.
Lo ha confirmado este martes el nuevo delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, a su llegada al Museo Thyssen, donde ha tenido lugar la presentación de la nueva edición del Orgullo LGTBI+ (MADO) de la capital.
«Habrá un edificio iluminado con la bandera arcoíris y la fuente de Cibeles, como ya ha dicho el alcalde (José Luis Martínez-Almeida). Nada mejor que iluminar el edifico de todos con los colores de la bandera y la fuente de la diosa de Cibeles», ha manifestado a continuación. Fernández ha destacado que el Orgullo es «una fiesta tradicional de la ciudad de Madrid en su calendario» y «uno de los símbolos de la ciudad».

La celebración del Orgullo en la capital conlleva polémica en las últimas ediciones al no colocar esta enseña por ampararse en una sentencia dictaminada por el Tribunal Supremo (TS) en 2020 en la que se argumenta que «no se puede ondear otra bandera que no sean las oficiales«.
Esta situación ya se avanzó hace algunos meses cuando los grupos municipales de Vox y Partido Popular rechazaron en el Pleno municipal que la bandera LGTBI, con los colores del arcoíris, fuese colocada en la fachada del Palacio de Cibeles durante la celebración del Orgullo 2023.
Más Madrid acusa al PP de «comprar la agenda de ultras»
Esta situación ha provocado las reacciones de parte de la oposición madrileña. Así, el portavoz adjunto de Más Madrid en el Ayuntamiento, Eduardo Fernández Rubiño, ha acusado al PP de «comprar la agenda de ultras». Rubiño ha exigido al alcalde, a renglón seguido, «que no se esconda» y despliegue la bandera LGTBI en la fachada de Cibeles.
«El alcalde ya no tiene excusas, ya no depende de un socio como Vox, que le exigía acabar con nuestros derechos y tirarlos a la basura. Lo que queremos es ver a un alcalde que de verdad se compromete con esta causa y que se deja de excusas y de sectarismo ideológico desplegando la bandera LGTBI en la fachada del Ayuntamiento de Madrid como seña de apoyo al colectivo», ha reclamado Rubiño.

Preguntado acerca de la lona instalada por Vox en Madrid donde echa a la papelera la bandera LGTBI, entre otras, Fernández Rubiño ha subrayado que le parece «mucho más grave que el PP esté comprando la agenda de los ultras». «No hace falta que nos señale un grupo de extrema derecha sino que sea el propio PP el que está echado al monte y el que cada vez más adopta posiciones propias de otros países, que tristemente en Europa están dando pasos atrás», ha apuntado.
«Falta de visibilidad» de la diversidad, condena el PSOE
Por su parte, la portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Reyes Maroto, ha recriminado a Almeida la «falta de visibilidad» de la diversidad del Gobierno del PP en el Consistorio. Desde la presentación de Madrid Orgullo 2023 (MADO), la socialista ha puesto el foco en el «contexto complejo» ante fuerzas políticas «como Vox», que están perpetrando contra la diversidad de Madrid «un atentado contra su integridad».

«Reniega de lo que es la diversidad en esta ciudad y en este país y, por lo tanto, el 23 de julio es una fecha muy importante para parar el odio, para parar aquellos grupos que van a hacer que todo lo que hemos conseguido en derechos y libertades para el colectivo LGTBI+ se vea amenazado», ha declarado la socialista, un llamamiento al voto como ya hiciera días atrás en el Pleno de investidura.
Almeida: «no hay problema con el Orgullo»
Ante las críticas de la oposición, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha respondido esta mañana aseverado que «discutir si se cuelga o no la bandera» LGTBI en el Palacio de Cibeles durante la celebración del MADO demuestra que «no hay problema con el Orgullo en Madrid».
«A todos aquellos que discuten si se cuelga o no se cuelga la bandera del movimiento LGTBI, con todos mis respetos hacia esa bandera, les diré que si ese es el problema que hay, entonces es que no hay ningún problema con el Orgullo en la ciudad de Madrid», ha trasladado a los periodistas a su llegada a la sede de CEIM.

Martínez-Almeida ha puesto en valor que «la fachada de Cibeles, de 2.800 metros cuadrados, y la fuente de Cibeles van a reflejar la bandera del movimiento LGTBI, por tanto, el Orgullo se va a celebrar exactamente en las mismas condiciones en las que se ha venido celebrando desde que lo trajo José María Álvarez del Manzano».
