Hasta 26 ciudadanos magrebíes solicitantes de asilo han escapado en las últimas 48 horas del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas «accediendo ilegalmente a nuestro país sin mayor dificultad e incluso poniendo en riesgo la seguridad operacional».
Es la denuncia que han lanzado esta mañana los sindicatos policiales que hablan de una «situación crítica» en el aeródromo por el colapso e insalubridad en las salas destinadas a solicitantes de asilo del aeropuerto. Según aseguran, se han detectado más de veinte casos de fugas de magrebíes desde las instalaciones mientras tramitaban su petición de protección internacional. Estos escapes comportan, además, «riesgos para la seguridad aérea» por acceder a las pistas.
El SUP explica que para la fuga se llegó a romper el cristal de una ventana de una de las ventanas donde están «hacinadas» una media diaria de unas 150 personas, la mayoría procedentes de países africanos como Kenia, Senegal y ahora especialmente Marruecos, ya que al hacer tránsito en la capital aprovechan para pedir protección internacional.

Las organizaciones, que este lunes se reúnen en el Pleno del Consejo de la Policía Nacional con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, donde comentarán la situación. Además, en concreto, el SUP ha remitido un escrito al Defensor del Pueblo advirtiendo de esta cuestión y la CEP se ha dirigido otra vez al Ministerio del Interior para reclamarle, como ya hiciera el 19 de diciembre, que tome medidas ante la «incapacidad» de los mandos del puesto fronterizo de la Policía en Barajas.
Rotura de una ventana para escapar
El caso de fuga ocurrido recientemente no es el único que se ha dado desde que comenzó el 2024. Los sindicatos informan, por ejemplo, que el día 11 de enero nueve ciudadanos marroquíes «aprovecharon la vulnerabilidad de las instalaciones» para huir», «llegando a acceder incluso a las pistas del aeropuerto aunque sin provocar alteraciones en el tráfico operacional».
El 4 de enero, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que se habían tomado ya las medidas para resolver lo que calificó de problema «puntual», lo que motivó que tres jueces remitieran requerimientos para dar una solución urgente. Los sindicatos dicen que, desde entonces, se ha habilitado «en precario» una tercera sala destinada a mujeres y niños con el objetivo de tratar de reducir el nivel de ocupación de las otras dos.
El SUP también denuncia la «precaria situación de hacinamiento e insalubridad en la que se encuentran los policías, asilados e inadmitidos«, por lo que ha reclamado la urgente intervención de la Administración tras su manifiesta «incompetencia», pese al «ingente esfuerzo» de la jefatura del puesto fronterizo en Barajas.

La situación que describen es la de viajeros que se deshacen de la documentación para pedir protección internacional o que incluso esperan la noche –como dicen que han hecho al menos 60 personas– para escalar los elementos físicos del puesto fronterizo y tratar de entrar irregularmente en territorio español. En algunos casos, advierten, «accediendo a las pistas del aeropuerto con el consiguiente peligro».
Intervención de AENA y Cruz Roja
Entre las peticiones que el SUP reclama al Ministerio de Asuntos Exteriores están la de que disponga de visados de tránsito a todos los vuelos procedentes de África, en especial de Marruecos, que junto con Senegal son los que están colapsando ahora la sala de tránsito internacional sin llegar a coger nunca los vuelos de enlace que les lleva a sus destinos finales.
El sindicato también pide acondicionar las salas 2, 3 y 4 «con limpieza, medidas de seguridad adecuadas y camas suficientes», ya que son lugares donde pueden permanecer hasta un mes estas personas hasta que se resuelva su situación.

Su requerimiento se dirige también a la Cruz Roja para que se responsabilice de proporcionar la asistencia social que tiene encomendada a los asilados, esto es, dicen, «la limpieza de las zonas donde se encuentran, poniendo los medios de desinfección que sean precisos para evitar la proliferación de enfermedades y recogiendo la basura puntualmente cada día».
Las críticas del SUP se dirigen también hacia Aena, señalando que el gestor aeroportuario «sigue haciendo caso omiso» a los problemas en los que se ven afectados familias con niños que disponen de «un habitáculo sin ventilación ni ventanas, iluminado por luz artificial todo el día, sin duchas y con un único baño para todos los hacinados en colchonetas hinchables sin fumigar».
