Hoy a las 15 horas se reabre al tráfico rodado parcialmente el Paseo de las Delicias. Volverá la circulación, concretamente, a dos carriles (más el reservado a autobús y taxi) en sentido subida del Paseo de Delicias entre la intersección de las calles Ferrocarril y Vizcaya. Se restituirá también en la calle Áncora entre Rafael de Riego y Delicias en el mismo sentido de circulación que tenía.
La zona vuelve a la normalidad tras los trabajos en superficie que se han estado desarrollando por la ampliación de la línea 11 de Metro entre Plaza Elíptica y Conde de Casal. Por su parte, la calle Palos de la Frontera permanecerá cerrada previsiblemente hasta septiembre.
La reapertura contempla tres de los cinco carriles del Paseo de las Delicias: un carril reservado para autobuses, de 3,30 metros de anchura, y otros dos destinados al resto de vehículos. Asimismo, los vecinos ya pueden acceder con normalidad a la estación de Palos de la Frontera de la línea 3 de Metro.
Nueve líneas de la red de autobuses de EMT Madrid que se veían afectadas por las obras recuperan su itinerario original. Se trata de las líneas 6, E1, 19, 45, 59, 85, 86, 102 y N14. La 47, 55 y 247 volverán a tener su itinerario sólo en un sentido, manteniéndose el desvío actual, o con cambio mínimo, en el otro. La 8 y la 27 se mantienen con su desvío actual.



Este desbloqueo parcial de la circulación permite liberar parte del espacio en superficie para continuar con la excavación de la futura estación subterránea. Se habilitarán dos «ventanas verticales» por las que se extraerán las tierras desde una profundidad de hasta 33 metros, con un volumen total estimado de 97.000 metros cúbicos.
Este método de vaciado vertical del terreno, aplicado por primera vez en España en una infraestructura de esta magnitud, permite minimizar la superficie ocupada y reducir el impacto sobre el arbolado de la zona en un 89 %, lo que supone salvar 166 ejemplares.
Según datos de la Comunidad de Madrid, la nueva estación está ejecutada casi en un 30 %, y actualmente se trabaja en la instalación de la quinta losa entre la planta y el vestíbulo. En el proceso constructivo se han empleado ya aproximadamente 30.000 metros cúbicos de hormigón y 4.000 toneladas de acero.
«En esta porción de la ciudad de Madrid, de 140 metros, tenemos más de la mitad de la Torre Eiffel y 10 piscinas olímpicas de hormigón», detalló hace unas semanas Miguel Núñez, director general de Infraestructuras de Transporte Colectivo, en una visita realizada a la zona.
«Ejecutar obras de esta envergadura, es decir, estaciones a menos 33 metros de profundidad –lo que equivale a un edificio de entre 10 y 11 plantas construido hacia abajo–, como esta, en una zona tan neurálgica como el Paseo de las Delicias, ha sido extremadamente complejo», ha añadido.
La ampliación de la línea 11 permitirá conectar el suroeste con el nordeste de la ciudad, desde Cuatro Vientos hasta Valdebebas, con 20 estaciones en puntos estratégicos como Atocha o la Terminal T4 del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, aliviando la carga de la Línea 6, actualmente la más saturada del sistema.
