Una de cada diez viviendas principales del distrito Centro de Madrid, el 10,36% del total, se utiliza ya como vivienda turística, según el informe ‘El impacto de las viviendas de uso turístico (VUT) en la ciudad de Madrid’, presentado por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM).
El documento actualiza un estudio anterior de julio de 2023 y analiza la evolución de estos alojamientos en la capital durante los tres últimos años. La federación señala que ya hay más de 16.000 pisos turísticos en la ciudad.
Según los datos recogidos por la FRAVM, Inside Airbnb contabiliza un total de 16.015 anuncios con actividad en los últimos doce meses en Madrid, de los que 11.844 corresponden a viviendas enteras. El informe recoge además 14.806 anuncios de corta estancia, ofertados por menos de 30 días.
La federación también incorpora datos del INE, que reconoce algo más de 12.600 viviendas de uso turístico en la ciudad tras cruzar información de varias plataformas, con más de 38.000 plazas turísticas asociadas.
El 91%, ilegales
La FRAVM cifra en 1.131 los pisos turísticos con licencia en Madrid. A partir de ese dato y tomando como referencia la estimación más baja disponible, la del INE, concluye que el 91% de las viviendas de uso turístico serían ilegales al carecer del título habilitante exigido.

«Si solamente 1.131 pisos tienen licencia y, analizándolo con el dato más bajo, que es el del INE, estamos hablando de que el 91% de la vivienda de uso turístico son ilegales, imaginad que cualquier actividad económica de la ciudad tuviese ese grado de irregularidad», ha señalado durante la presentación el responsable de Urbanismo, Vivienda y Medio Ambiente de la FRAVM, Quique Villalobos.
El informe recoge además que los anuncios de VUT en Madrid han aumentado un 17,7% en los últimos tres años, mientras que las viviendas con actividad comercial real en el último año han crecido un 15,5%.
La mitad de la oferta en Centro
La presión del fenómeno VUT se concentra especialmente en el distrito Centro, que aglutina 7.128 anuncios activos de Airbnb, el 44,5% del total de la ciudad. De ellos, 5.732 son viviendas enteras.

Según la FRAVM, esta concentración supone 48,71 alojamientos turísticos por cada 1.000 habitantes. También implica que las VUT absorben el 10,36% del parque total de viviendas principales del distrito y el 40,57% de sus viviendas no principales.
Una vecina de Centro ha compartido durante la presentación el impacto de los pisos turísticos en su día a día, con «ruidos», «basuras», entradas y salidas constantes de grupos y sensación de inseguridad. «El portal es como Chamartín en hora punta, lleno de gente y de maletas», ha relatado, antes de reclamar edificios «con viviendas, con vecinos» y no «rodeados de hoteles encubiertos».
La expansión a barrios periféricos
Con todo, la federación advierte de que el fenómeno ya no se limita al centro histórico y se extiende hacia el resto de la almendra central y barrios periféricos bien comunicados. Entre los distritos con más volumen de anuncios destacan Tetuán, con 1.031; Salamanca, con 998; y Arganzuela, con 826.
El informe también pone el foco en los multianfitriones. Según la FRAVM, el 75,2% de la oferta activa de VUT pertenece a personas o entidades que gestionan más de un anuncio. La federación identifica además un «núcleo duro» de 5.528 anuncios de oferta residencial-profesionalizada, al combinar vivienda entera, corta estancia, actividad frecuente y anfitrión con varios anuncios.
Así se camufla el negocio
La FRAVM alerta asimismo de un posible trasvase de parte de la oferta VUT hacia el alquiler de temporada o por habitaciones. Según la federación, algunas viviendas dejan de anunciarse formalmente como turísticas, pero continúan utilizándose para estancias breves y de alta rentabilidad.
«Lo que ha habido es un camuflaje al alquiler de temporada. Como no hay ninguna norma que en realidad lo diferencie del turístico, a efectos legales, es el agujero por el que se están escapando todas aquellas viviendas que no pueden o no quieren cumplir«
Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM)
Villalobos ha cuestionado que pueda hablarse de una reducción real del fenómeno VUT en la capital y ha apuntado a una «migración» hacia otras fórmulas contractuales. «Lo que ha habido es una migración, un camuflaje al alquiler de temporada, que como no hay ninguna norma que en realidad lo diferencie del turístico, a efectos legales, es el agujero por el que se están escapando todas aquellas viviendas que no pueden o no quieren cumplir con el Plan Reside», ha afirmado.
La federación reclama aplicar el principio de «primacía de la realidad» para que la Administración atienda al uso efectivo del inmueble y no solo a la etiqueta contractual. También pide exigir una justificación documental de la temporalidad en estos contratos, para estudios, trabajo o motivos sanitarios.

El ‘Plan Reside’, un «fracaso»
Tras exponer los datos, la FRAVM ha tachado de «fracaso» el Plan Reside del Ayuntamiento de Madrid y ha sostenido que el resto de cambios normativos aprobados en los últimos años tampoco están logrando recuperar vivienda para uso residencial.
La federación cita, entre esas medidas, el propio Plan Reside, la actualización de la Ley de Propiedad Horizontal, la creación del Registro Único de Arrendamientos y la modificación del Decreto 79/2014 de la Comunidad de Madrid. A su juicio, son avances, pero resultan insuficientes si no se acompañan de «inspecciones, cierres efectivos y retirada de anuncios».
