Casa Árabe se juega buena parte de su futuro esta tarde. Sus alumnos se concentran a las puertas del Palacio de Cibeles, coincidiendo con el Pleno municipal, para pedir al Ayuntamiento de Madrid que reconsidere el desalojo de la institución del edificio de Escuelas Aguirre, fijado para antes del 1 de septiembre.
Un desalojo con fecha límite y agosto de por medio
El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, anunció la decisión el pasado 29 de junio alegando problemas estructurales del edificio y reprochando la gestión de la anterior directora de Casa Árabe, Irene Lozano. Los alumnos no niegan que el inmueble necesite reformas, pero rechazan que eso implique desalojar la institución en apenas dos meses, con agosto de por medio.

“El problema es muy gordo, porque en dos meses no pueden desmantelar lo que hay en Casa Árabe. Estas prisas desde el Ayuntamiento no se entienden”, han afirmado los alumnos de Casa Árabe Samuel Carreño y Teresa Medrano.
Más de 11.000 firmas y respaldo de la oposición
El grupo de estudiantes ha reunido ya más de 11.000 firmas en Change.org para pedir al Ayuntamiento que revoque su decisión, y prevé convocar una asamblea estudiantil para valorar los próximos pasos. Más Madrid y PSOE, que llevarán preguntas sobre Casa Árabe al Pleno de este martes, respaldan sus reivindicaciones: la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, acusa al PP de actuar con “sectarismo” hacia una institución con dos décadas de recorrido, mientras la socialista Reyes Maroto reclama que cualquier decisión se tome en el Consejo Rector.
Un pulso que viene del Tribunal de Cuentas
La crisis de Casa Árabe arrancó con un informe del Tribunal de Cuentas que alertaba de su situación financiera crítica durante la etapa de Irene Lozano, lo que llevó a la Comunidad de Madrid a salir del consorcio que sostiene la institución. El Ayuntamiento defiende ahora su decisión como un “ejercicio de responsabilidad” y dice estar dispuesto a buscar otra ubicación, aunque descarta ceder otro edificio municipal.
