El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha confirmado esta mañana que el Palacio de Cibeles no lucirá la bandera arcoíris durante la celebración del Orgullo. A la pregunta directa de si ondeará la enseña LGTBIQ+, el regidor respondió con un escueto “no”.
Más Madrid había remitido una carta al alcalde solicitando que reconsiderara su postura, recordando que el Tribunal Supremo ha respaldado la exhibición de dicha bandera el 28 de junio en edificios públicos, al entender que “ni es un signo o símbolo de significación partidista y tampoco propugna enfrentamiento alguno”.
Durante un acto en el Paseo del Prado, Almeida ha defendido que Madrid sigue siendo un lugar referente para el colectivo: “a pesar de lo que digan los adversarios políticos, es uno de los mejores sitios para vivir que puede tener el colectivo LGTBI”, y ha añadido que, desde que asumió la Alcaldía, el Orgullo “tiene más pujanza y cada vez se celebra más en la ciudad”.

El regidor ha respondido también a las críticas señalando que “entiendo que ellos quieran hablar de las banderas porque no quieren hablar de que cuando llegamos dijeron que se iba a acabar el Orgullo con Almeida. El Orgullo empezó con José María Álvarez, por mucho que les moleste, se institucionalizó con él. Se potenció con Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella trajo el World Pride Day para, en los últimos años, celebrarse como prácticamente nunca se había celebrado en las calles de Madrid”.
Sobre el debate que genera la presencia de la bandera arcoíris en la fachada de la sede del Ayuntamiento de Madrid durante el Orgullo, ha añadido que “no ayuda a los madrileños ni a las reivindicaciones por la igualdad”, considerando que solo beneficia a Más Madrid “a ver si de esa manera tienen algún discurso”.
Una «cuestión de voluntad política»
En la misiva enviada al alcalde con motivo de la próxima celebración del Orgullo, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, ha insistido en que “mostrar la bandera arcoíris en Cibeles es simplemente una cuestión de voluntad política”. Ha apelado a la jurisprudencia del Supremo y ha criticado lo que considera una negativa reiterada por parte del alcalde desde 2019.
Maestre ha denunciado “cinco años consecutivos en los que se ha dado la espalda a las conquistas del colectivo LGTBIQ+ y a la celebración popular más multitudinaria de la capital”, y ha reclamado que se reconozca el papel transformador del movimiento en la ciudad.


Añade Maestre que “este gesto institucional no es una mera formalidad: constituye un acto de reparación histórica y un compromiso público para seguir luchando contra las discriminaciones múltiples y violencia que sufren las personas LGTBIQ+”, además de simbolizar un cambio de rumbo en las políticas municipales sobre igualdad y diversidad, las cuales, según su criterio, “has menospreciado desde tu llegada a la Alcaldía”.
El portavoz adjunto del grupo, Eduardo Rubiño, ha insistido en las críticas de la formación contra el alcalde madrileño, asegurando que si Almeida mantiene su negativa, será una muestra de que “no eran argumentos legales, sino puro sectarismo ideológico del PP porque no le gusta el Orgullo”.
La bandera, también en los distritos de Madrid durante el Orgullo
Más Madrid también tiene previsto presentar proposiciones en todos los plenos de distrito del mes de junio para que la bandera arcoíris ondee en las fachadas de las Juntas de Distrito. Rubiño ha subrayado que es esencial “que no solamente sea en la fachada de Cibeles sino que en las juntas de distrito porque son la institución más cercana al ciudadano”, para extender así el mensaje de apoyo y diversidad a todos los barrios de la capital.

Rubiño ha reiterado que si el alcalde “se empecina en mantener su sectarismo”, se estará alineando con los discursos de extrema derecha global. Y añade: “nosotros creemos que el alcalde tiene que ser alcalde de todos y cada uno de los madrileños”.
«Si no es el alcalde de todos los madrileños porque le molesta una parte muy sustancial, que además Madrid abraza permanentemente, como todos los años se demuestra en las calles, pues mostrará es que es un alcalde sectario e incapaz de acoger a todo lo que supone la ciudad, que es mucho más», ha subrayado.
Contra las terapias de conversión
En la misma carta, Maestre también instó al alcalde a pronunciarse contra las llamadas terapias de conversión, tras el éxito de una iniciativa ciudadana que ha recogido más de un millón de firmas para exigir a la Comisión Europea su prohibición.
“Te invito a que muestres un apoyo público claro a esta propuesta, que busca un marco normativo que garantice que estas torturas, que tanto sufrimiento provocan, sean desterradas de nuestra sociedad”, ha lanzado la portavoz de Más Madrid a Almeida.
Rubiño ha coincidido con Maestre al afirmar que “son casos graves que siguen sucediendo en un montón de lugares” y ha exigido su erradicación, calificándolas como prácticas dañinas, anticientíficas y contrarias a la dignidad humana.
