Un tanto de José Luis Gayà en el minuto 84 alivió la precaria situación del Valencia y de su entrenador, Carlos Corberán, que sumó este domingo su primera victoria lejos de Mestalla, por 0-1 ante el Getafe, equipo que pincha y ve cómo se encienden las alarmas. Los azulones se encuentran en la decimoquinta posición de la tabla.
Gayà apareció casi de la nada en medio de un duelo muy encorsetado para marcar un gol importantísimo para su equipo, que necesitaba puntos para espantar una crisis de resultados demasiado alargada. Su remate, tras uno de los pocos pases que rompió líneas, obra de Filip Ugrinic, oxigenó a un entrenador que podía meterse en problemas en caso de derrota.
José Bordalás tiene dos argumentos de nivel para despejar críticas. El primero, que el Getafe está donde teóricamente debe estar por ser un club sin toda la historia que tiene detrás el Valencia y cuyo objetivo claramente es no perder la categoría. Y el segundo, que hasta esta semana ha trabajado con una plantilla mermada, con cinco fichas libres de 25 y con muchos lesionados.
Imprecisiones en ambos equipos
Durante la primera parte hubo poco que comentar. El partido se contagió de un sopor tremendo con constantes imprecisiones en ambos equipos y la pelota en vuelo constante de un lado a otro sin pasar por el centro del campo. Y, como es normal, fruto de ese juego horroroso, las ocasiones de gol prácticamente brillaron por su ausencia.

El único remate a la portería del Getafe ni siquiera lo hizo uno de los jugadores del Valencia. En el minuto 44, Djené destrozó el larguero de su meta con un zapatazo involuntario a bocajarro.
Fue la única ocasión ché, que por lo menos inquietó la portería rival, porque el Getafe sumó dos intentos más que tímidos de Satriano y Javi Muñoz solventados por Stole Dimitrievski con total comodidad.
La segunda mitad
El paso por vestuarios no cambió casi nada. La historia siguió igual y Corberán agitó el banquillo a falta de media hora para el final. Dio entrada a Umar Sadiq y a Diego López. Quitó a Danjuma y a Hugo Duro. Atacantes por atacantes que dieron un giro al partido, porque con Diego López sobre el césped el Valencia obtuvo más vitalidad.
Poco a poco, el equipo de Corberán fue arrinconando al Getafe. De forma tímida, pero lo consiguió. Olió la sangre y no desaprovechó esa rendija de debilidad azulona. El premio llegó después de dos intentos de Sadiq y de Diego López. A la tercera, dio en la diana, con una aparición de Gayà, que en el minuto 84 aprovechó un pase de Filip Ugrinic para picar la pelota por encima de Soria.
