Tras el idílico fin de temporada, se temía que el equipo no pudiese compaginar jugar a buen nivel Liga y Europa League, pero el Getafe ha vuelto a superar las expectativas

GETAFE / 31 DICIEMBRE 2019 / En la primera parte del repaso por el 2019 azulón, se revisitaron unos primeros seis meses de año en los que el equipo alcanzó cotas inesperadas, rozando la Champions League en la mejor temporada del club en Primera.

Con el mercado veraniego de fichajes, cabía la posibilidad de que jugadores importantes o el propio Bordalás saliesen del Getafe, pero afortunadamente, el bloque se mantuvo para la presente temporada. Pese a un inicio de campaña dubitativo, el Getafe comenzó a carburar en octubre y ha llegado al fin del año en una situación similar a la del global de la temporada anterior: clasificado a dieciseisavos de Europa League y sexto clasificado.

Octubre: primera victoria del ‘Derbi Histórico’ en El Coliseum

El Getafe tuvo un inicio de temporada en el que la primera victoria liguera se resistió. Los azulones pagaban caro cada error defensivo, recibiendo tantos en todos los partidos disputados y Bordalás reconocía la necesidad de arreglar la fragilidad en la retaguardia para ser regular en la competición.

El cambio de imagen se produjo en un día ideal. El Leganés visitaba el estadio azulón, donde la afición getafense deseaba poder ver a su equipo ganar un ‘derbi’ como local en Primera División. Los de Bordalás retomaron su seriedad defensiva y supieron dominar en los momentos clave para lograr con dos goles de Ángel la primera victoria dejando la portería a cero.

Diciembre: vuelta a plaza Champions y clasificación a dieciseisavos

El nivel de juego del conjunto azulón fue creciendo de forma progresiva hasta alcanzar un último mes de año en el que el desempeño fue sobresaliente. Cinco victorias en los seis partidos disputados recibiendo solo dos goles, sirvieron en un mes importante dentro del transcurso de la temporada para firmar los objetivos de inicio de campaña y auparse a la zona alta de la tabla.

En una de las semanas más fructíferas para el equipo, primero el jueves el Getafe jugaba su primera final de la temporada. En la jornada final de la fase de grupos, los azulones disputaban en un cara a cara contra el Krasnodar la oportunidad de seguir vivos en la competición. En aquella tarde, los de Bordalás demostraron nervios de acero para mantener a raya a un conjunto ruso que amenazaba con avalanzarse sobre la portería getafense, para sentenciar en los instantes decisivos del partido y vencer por 3-0, lo que supuso meterse en las eliminatorias de la competición, donde ya espera el Ajax.

Tres días después, el Getafe repetía escenario, pero para enfrentarse al Valladolid en Liga. El equipo, reforzado en su confianza, gestionó el partido con solvencia olvidando el cansancio que el partido de Europa League pudo generar y ganó nuevamente por 2-0.

La victoria, sumada a los otros resultados de la jornada, significaba colocarse otra vez en la cuarta plaza, consagrando la altura de un equipo que ha demostrado durante doce meses a los críticos que todos los méritos conquistados se basan simplemente en trabajo diario, unión del vestuario y sobre todo, muy buen juego.