El partido estuvo condicionado por las decisiones arbitrales y del VAR.

FUENLABRADA / 17 MAYO 2021 / El objetivo fundamental para prolongar el crecimiento del club, la permanencia en LaLiga SmartBank, se certificó en el derbi ante el Rayo Vallecano. No pudo ser de la manera deseada, por numerosos condicionantes, pero pese a la derrota (1-2), a la conclusión del encuentro y a falta de tres jornadas para el final de la temporada, los de José Luis Oltra sellaron de manera matemática, su continuidad en la división de plata del fútbol español.

El partido estuvo condicionado por las decisiones arbitrales y del VAR. Con poco que reseñar en el primer cuarto de hora de partido, una acción casi intrascendente en el área del Fuenlabrada se convirtió en un penalti a favor del equipo visitante. Iribas despejó con la cabeza un balón centrado desde la banda, pero en su impulso con los brazos a la hora de coger altura, golpeó en la cara al rayista Álvaro.

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Una acción que para el colegiado en directo pasó inadvertida pero que para el VAR fue punible. Tras la consulta en la televisión señaló los once metros e Isi se encargó de poner el 0-1 en el marcador. En una decisión incomprensible y difícil de entender.

Nuevo penalti

El Fuenlabrada intentó igualar el encuentro por medio de los balones centrados al área. Tras un saque Randy Nteka tocó el balón y después al jugador y el colegiado interpretó la jugada como roja. En el tiempo añadido del primer acto, el Rayo asestó un golpe moral con el 0-2 en un nuevo penalti señalado tras una entrada de Glauder sobre Advíncula. Trejo marcó en la que parecía la última jugada de la primera mitad, pero no.

Dentro de los siete minutos de añadido el Fuenlabrada se quedó con nueve jugadores. En una falta lateral favorable a los azules, Pathé Ciss intentó el remate con la mano, el árbitro lo vio y le mostró la  segunda amarilla segundos antes de decretar el final de los primeros 45 minutos.

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Segunda mitad

El Fuenlabrada salió a la segunda mitad con la intención de competir en todo momento y Oltra quiso darle al equipo una mayor disposición ofensiva con los cambios que introdujo. Entraron Ibán Salvador, Pol Valentín y Álex Mula y pese a la inferioridad numérica de dos hombres, nunca perdió la cara al partido.

De hecho, en una contra, tras un córner a favor de los de Vallecas, llegó el gol kiriko. El defensor del Rayo no consiguió dar un buen pase a su portero y Kanté aprovechó el regalo para recortar diferencias en el marcador.

El Fuenlabrada intentó de manera heróica conseguir el empate, pero la diferencia numérica fue un muro imposible de salvar y pese a que el Rayo no dispuso de grandes oportunidades para ampliar la diferencia en el marcador. El equipo murió con orgullo con dos menos y pese a todas las circustancias.

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Defendió el escudo con honor hasta el final y contra todo. La salvación es matemáticamente y solo queda esperar a que la gente vuelva al Torres para recuperar el fútbol profesional con los aficionados.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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