El Getafe arrancó un punto en el Coliseum ante la Real Sociedad (1-1). El Getafe, a nueve puntos de la séptima posición antes del pitido inicial, no podía dejar escapar la ocasión de meterse en la pelea continental. El equipo azulón sigue décimo en la tabla.
Sin embargo, Bordalás, con solo 16 jugadores disponibles de la primera plantilla, tuvo que tirar de canteranos como Alberto Risco, Jorge Martín, Diego López y Yassin Tallal para completar la convocatoria.
La lista de ausencias era larga: Arambarri, Borja Mayoral, Aleñá, Juan Iglesias y Duarte. Todos fuera por lesión. Pero Bordalás aún tenía buen material para fastidiar a la Real Sociedad con nombres como Milla, Greenwood, Maksimovic, Djené, Alderete o Soria.

La Real, mejor plantada que el Getafe CF
Pero fue el conjunto de Alguacil el que salió mucho mejor plantado al césped del Coliseum. Consiguió anular por completo la salida del balón del Getafe y con Mikel Merino y Turrientes muy acertados tomó los mandos del choque.
No acumuló ocasiones, pero durante la primera media hora consiguió que su rival sólo persiguiera la pelota desesperado de un lado a otro.
Una ocasión, un gol
En ese tiempo, sólo tuvo una opción y dio en la diana. Y, un buen porcentaje de la culpa del tanto de la Real Sociedad la tuvo Becker, que hizo honor a su apellido con un centro desde la banda derecha que fue pura poesía. Se deshizo de Carmona, golpeó la pelota con una rosca endiablada que superó a Soria y Barrenetxea entró como un avión para cabecear el primer tanto del partido.

El Getafe parecía totalmente hundido. Aun así, resistió el acoso de la Real y fue creciendo poco a poco. Aguantó el chaparrón y en una ocasión aislada empató el partido para cambiar el rumbo.
Tras la reanudación, la Real, totalmente desdibujada, apenas reaccionó con alguna internada de Kubo, que apareció tras el descanso para sustituir a Barrenetxea. El japonés se convirtió en uno de los pocos incordios para el Getafe, que intentó cocinar sin éxito el tanto de la victoria.
