El técnico vasco, de 49 años, vuelve al club fuenlabreño tras dos años en los que tuvo una breve experiencia como primer entrenador del Basket Zaragoza 2002. En su currículum, experiencias de alto nivel como entrenador de formación y ayudante en Real Madrid y Baskonia

FUENLABRADA/13 FEBRERO 2019/José Ramón Cuspinera (J en el mundillo del baloncesto) dejó un grato recuerdo como entrenador del Montakit Fuenlabrada. En su primera temporada, clasificó al equipo para la Copa del Rey y los play-off (como consecuencia de esto último, logró un pase para que el equipo jugara la Eurocup), con un balance de 17 triunfos y 17 derrotas.
En la segunda, el equipo discurrió cómodamente en la zona media de la tabla y termino undécimo clasificado. Además, en la Eurocup, el equipo tuvo una notable singladura y se quedó a las puertas del Top 16. El técnico de Guecho tenía un año más de contrato, pero decidió cambiar de aires fichando por el Tecnyconta Zaragoza (Basket Zaragoza 2002).
La aventura no salió bien desde el punto de vista deportivo (fue sustituido por Pep Cargol como primer entrenador del equipo maño a finales de enero de 2018) pero si desde el punto de vista personal. Al menos eso es lo que se deduce de la emotiva carta que dedico a la afición y los empleados del club maño. La misiva, llena de detalles y agradecimientos personales, lleva la impronta del saber hacer de un técnico que se labró una reputación como formador de jugadores en el CB Estudiantes y en la Federación Española de Baloncesto. Después, siguió creciendo como entrenador ayudante del Real Madrid (con el que logró una Copa del Rey y una Supercopa) y el Baskonia.
Entre sus logros, figura también el hecho de haber logrado el campeonato de Europa con la selección cadete de nuestro país en el año 2006 o haber sido el mentor de jugadores de la talla de Sergio ‘Chacho’ Rodríguez o Carlos Suárez.
La gente que ha trabajado con el en categorías inferiores resalta su alta capacidad para procesar datos vinculados a la técnica y la técnica, así como su capacidad pedagógica para transmitirlos. Virtudes de un carácter poliédrico, que lo mismo arma un expolio en público por lo que considera un trato arbitral injusto que se gana a los aficionados en las distancias cortas, por su cercanía y tono afable.
Ahora afronta un reto imponente: sacar lo mejor de sus jugadores para que el equipo fuenlabreño vuelva a navegar en la zona cómoda de la tabla en las 14 jornadas que restan de competición. De momento, comienza el reto con un voto de confianza de la plantilla: Luka Rupnik, Chema González, Marko Popovic, Paco Cruz, Ian O’Leary y Chema González ya estuvieron a sus órdenes en temporadas pretéritas y saben todo lo que les puede aportar.
