Cuando el país enfila la simbólica fecha de 2030, con numerosas iniciativas en pro del reciclaje y la economía circular, Getafe ha decidido desde hace año y medio no quedarse atrás. La localidad se ha anticipado a la normativa y ha implantado desde hace año y medio el quinto contenedor de residuos, el de color ‘marrón’, una nueva infraestructura que, aunque poco conocida, comienza a abrirse hueco en los hogares de los ciudadanos.

En este contenedor finalizan todos los desechos orgánicos que, posteriormente, se emplearán para segundos usos como compost o abonos naturales. El municipio dispone ya de unos 300 contenedores y la idea, según la concejala de Mantenimiento y Limpieza del Ayuntamiento, Maite Mellado, es seguir ampliando el número.

De hecho, la concejala admite que la demanda empieza a responder a las expectativas previstas. Hay ya más de 13.000 usuarios de estos contenedores, quienes deben formarse previamente para poder hacer uso del contenedor. «Hay un enorme compromiso de los ciudadanos, lo que demuestra una enorme aceptación del programa», señala la edil.

El gerente de Lyma, Antonio de María, ante uno de los contenedores.

El programa tiene su columna vertebral en la recogida y tratamiento de los biorresiduos generados en el hogar y los comercios (residuos orgánicos), que suponen un 40% del total de los residuos generados en las casas y negocios del municipio.

Las familias, para poder optar, tiene que recibir formación de la empresa pública Limpieza y Medio Ambiente (LYMA), según su gerente, Antonio de María. La idea es que reciban conocimientos sobre los residuos que pueden depositar y cómo hacerlo. Tras ello, se les envía un tarjeta -del tamaño de cualquier tarjeta bancaria- para poder abrir, de manera electrónica, las puertas de los contenedores y depositar los residuos.

13.000 familias de Getafe usan ya estos contenedores, quienes deben formarse previamente para poder hacer uso de él: «Hay un enorme compromiso de los ciudadanos»

Y he aquí otras de las novedades que diferencian al programa getafeño del resto de la implantación en otros municipios: el control del acceso. Pocos municipios han apostado por este mecanismo, que no trata más que de garantizar que todo lo que entra en él cumple con los requisitos y que, por error o por pereza, no se depositan desechos que no corresponden.

«El éxito es rotundo porque la calidad del producto es muy bueno», defiende De María. Luego explica que el residuo recogido por modernos camiones se desplaza a una planta de tratamiento, donde se realiza compost para utilizarlo «como fertilizante para los parques y jardines de Getafe».

La localidad cuenta con 300 contenedores para fracción orgánica.

Qué se puede depositar

En el quinto contenedor se pueden depositar todos los restos de comida (aunque estén en mal estado), así como cáscaras de huevo, marisco y frutos secos. También tienen cabida los posos de café e infusiones, el papel de cocina y servilletas usadas, los tapones de corcho, cerillas y el serrín. De igual forma, acepta pequeños restos de jardinería.

Mientras, aquellas familias que quieran y tengan espacio, pueden acogerse al programa de Compostaje doméstico. En estos casos, los vecinos reciben un kit de compostaje provisto de compostador y aireador, y reciben la formación y acompañamiento durante todo el proceso. En la actualidad existen 448 personas apuntadas al servicio.

El reciclaje de residuos orgánicos llega ya a comercios y galerías, a colegios y a las viviendas individuales con compostadores para las familias que lo soliciten

También a los centros educativos de la localidad ha llegado este sistema. Dentro de los colegios, guarderías o institutos se instala un compostador y el equipo educativo y los alumnos del colegio reciben la formación y el seguimiento para el tratamiento de los residuos orgánicos. Durante el curso 2022-2023 se espera que participen 25 centros educativos.

Más allá de eso, la localidad dispone de tres compostadores comunitarios, con seguimiento de expertos de LYMA. También se ha intentado implicar al comercio local. Así, con un sistema de puerta a puerta, se lleva a cabo la recogida en comercios que generan más de 200 litros de residuos al día, entre ellos, bares y restaurantes, galerías comerciales o supermercados. Este servicio se ha implantado en la Galería Oeste, Galería Lope de Vega, Galería calle Cataluña, supermercados Ahorramas y supermercados HiperUsera.

La concejala de Limpieza, Maite Mellado, en su despacho.

La implantación tienen ya su historia, puesto que comenzó en 2020, casi cuatro años de que sea obligatorio para los municipios españoles. Aquel año, el Ayuntamiento licitó el suministro de un total de 500 contenedores de 300 litros de capacidad para la realización de compostaje doméstico.

El pasado año, ya había un total de 2.800 hogares utilizando el contenedor ‘marrón’, lo que supuso un incremento del 40 por ciento en el número de viviendas que disponen de una tarjeta para acceder a ellos, un aumento en el que incluyeron las campañas de LYMA para explicar qué residuos y cómo depositarlos en estos cubos.

Los datos del reciclaje con este contenedor mejoran cada año. De esta manera, en los seis primeros meses de este 2022, los datos apuntan a un incremento del 92% en los residuos orgánicos del quinto contenedor.

Con todo ello, Maite Mellado asegura que el «compromiso» de Getafe por aplicar las estrategias de reciclado queda «garantizado», y certifica que la idea «es seguir aumentando el número de contenedores marrones» en los próximos años en la localidad. De hecho, un usuario ha sentenciado que el quinto contenedor y su utilización apenas supone una pequeña incorporación en la vida diaria de los vecinos, pero, para el planeta, puede suponer una medida que contribuya a reducir progresivamente el daño que genera el ser humano.

Las bolsas empleadas en el reciclaje.

David G. Castillejo

Corresponsal de Noticias para Municipios, Europa Press en la zona Sur de Madrid

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1 comentario

  1. No entiendo estos publireportajes. Muy bien poner este tipo de contenedores marrones, pero muy mal por no hacer una recogida de basura continua. Por lo menos, ya que les facilitan los datos de aquellos que depositan su basura ahi (necesitas tarjeta) puedes saber si mas o menos esta medio lleno. Porque lo peor es el olor que desprenden al
    Llevar tanto tiempo la basura dentro. Y no vale que Lyma limpie los contenedores un domingo por la mañana pagando horas extras, cuando se puede planificar mejor (€€€€)

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