La acogida de la implantación del llamado ‘quinto contenedor’, el marrón, el de residuos orgánicos, está siendo todo un éxito y ya son cientos los vecinos que se han acercado a una de las numerosas carpas ambulantes instaladas por la ciudad a recoger su tarjeta electrónica con la que abrirlos y sumarse así al proceso de reciclaje.
El objetivo de la Empresa de Servicios Municipales (ESMASA) es que cada vez más y más vecinos vayan sumándose a este proceso para evitar que millones de kilos de residuos orgánicos que se generan anualmente en la localidad acaben en el vertedero.
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