El Sindicato Unificado de Policía (SUP) de Madrid ha denunciado los problemas que se generan en la Comisaría de Parla a raíz de las sustancias estupefacientes que se requisan y que terminan en depósito en estas instalaciones policiales.
Representantes del sindicato se han reunido con la Superioridad de la Comisaría Local de la Policía Nacional en Parla para encontrar una solución a la custodia de las sustancias estupefacientes incautadas, ya que actualmente las mismas se encuentran depositadas en las dependencias de la Sala del 091.
En la sala del 091, que pequeñas dimensiones, trabaja al menos un policía de forma continuada, que manera que acaba inhalando involuntariamente dichas sustancias, una situación que les parece «inaceptable». Las drogas incautadas se van acumulando en la sala hasta que, semanalmente, se las llevas para los respectivos análisis en los laboratorios de Toxicología.
Ubicación alternativa
Un portavoz del SUP ha explicado que han ofrecido al jefe de la comisaría una ubicación alternativa de dicho depósito, que estaría anclado al suelo o la pared en una sala en la que actualmente guardan otro tipo de material. Dicha estancia, eso sí, tendría que estar cerrada y vigilada por cámaras las 24 horas todos los días del año, para mantener así la cadena de custodia.
Ahora, están pendientes de una reunión este lunes para obtener la correspondiente autorización por parte de la Jefatura policial para proceder al cambio de ubicación de dichas sustancias. Las misma fuentes apuntan a una buena recepción de su propuesta.
Un operativo potente
Una de las últimas operaciones anti-droga en la que se vio inmerso el municipio se registró en mayo del pasado año. Un operativo conjunto de Policía Nacional y Guardia Civil permitió desmantelar en la Comunidad de Madrid dos estructuras de una organización dedicada a la distribución de estupefacientes en varios países de Europa. Los agentes se han incautado de casi cinco toneladas de hachís y marihuana con registros en pisos de Parla, Móstoles, Madrid y una nave de Humanes de Madrid.
El operativo, que se inició un año antes, se saldó con la detención de once personas de nacionalidad española y marroquí, algunos de ellos transportistas, los cuales ingresaron ya en prisión, con la incautación de 4.536 kilos de hachís y 195 de marihuana. Se realizaron registros, coordinados por el Juzgado de Instrucción Número 6 de Fuenlabrada, en una nave de Humanes y en siete viviendas de Móstoles, Parla, Madrid y San Sebastián de los Reyes, donde la organización utilizaba un piso como ‘guardería’ para la droga.
