Denuncian la degradación medioambiental de Arroyo Humanejos y La Cantueña, con acumulación de neumáticos
Los vertidos ilegales y la formación de escombreras se suceden sin control, según Cambiemos Parla
PARLA / 7 JUNIO 2016 / El Grupo municipal de Cambiemos Parla ha denunciado hoy la degradación medioambiental en dos de los principales enclaves medioambientales del municipio, el cerro de La Cantueña y el Arroyo Humanejos, donde comienzan a acumularse neumáticos en desuso.
La formación ha responsabilizado al Ejecutivo local, del PP, de no llevar a cabo una adecuada política medioambiental, lo que ha propiciado que se sucedan los vertidos ilegales en ambas zonas, donde proliferan las escombreras y los vertederos improvisados.
En este sentido, el Grupo ha considerado que, al margen del impacto medioambiental y “estético” que los vertidos suponen, existe un claro riesgo para la salud, sobre todo, a raíz de la acumulación de neumáticos.

Transmisión de enfermedades
Cambiemos Parla cree que la acumulación de neumáticos en superficie propicia que el agua de lluvia genere en su interior pequeños depósitos de agua estancada, “donde se reproducen ciertos mosquitos que pueden transmitir por picadura fiebres y encefalitis”.
“En estas aguas llegan a ser 4.000 veces mayor la cantidad de mosquitos que los que se producen en la naturaleza”, recuerdan.
También han recordado que “son un refugio y proliferación de ratas, que pueden trasmitir y contaminar gran cantidad de enfermedades a través de excrementos y orina como el hantavirus, leptospirosis, triquinosis, teniasis y toxoplasmosis”.
La formación ha cuestionado que el Ayuntamiento no disponga de “circuitos de recogida específicos adaptados a la recogida y tratamiento de residuos” y que no obligue “a planes de prevención de la contaminación a empresas”.
“Tiene una inadecuada gestión ambiental de parte de los residuos peligrosos y, sobre todo, un deficiente control administrativo del cumplimiento de las obligaciones derivadas de la generación y gestión de éstos”, han apostillado.

