Según la Policía, buscaba “cómplices entre sus seguidores con el objetivo de planificar un posible atentado terrorista en España”
PARLA / 5 DICIEMBRE 2017 / Agentes de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional han detenido hoy a cuatro personas, una de ellas en Parla, por su pertenencia a la organización terrorista Estado Islámico (ISIS).
El detenido en Parla, un marroquí de 44 años nacionalizado español, desarrollaba labores de adoctrinamiento y captación a través de redes sociales. Según Policía, tenía no adoptaba apenas medidas de seguridad y efectuaba publicaciones en abierto.
Además, según las mismas fuentes policiales, realizaba tareas de adoctrinamiento sobre algunas personas de su entorno y presentaba un “avanzado proceso de radicalización” que le provocaba ensalzar de manera reiterada y continúa los atentados kamikazes y las acciones de martirio.
Esta conducta le había llevado a buscar cómplices entre sus seguidores con el objetivo de planificar un posible atentado terrorista en España, mantiene la Comisaría General de Información.
El parleño era amigo ‘virtual’ de otros tres arrestados, dos hermanos en Figueres (Gerona) y otro en Tanger (Marruecos) por su vinculación al ISIS.
Los hermanos de Gerona
La Policía ha asegurado que los arrestados eran objetivos claves de la lucha antiterrorista por difundir material yihadista de corte radical en Internet e incitar de manera directa a la comisión de atentados en España. Todos instrumentalizaban sus perfiles en redes sociales para desarrollar la labor del aparato propagandístico de la organización terrorista en España.
Los dos detenidos en Girona son dos hermanos de 30 y 31 años de origen marroquí que se dedicaban a administrar una compleja red de comunicación para potenciar la estrategia global de Estado Islámico para realizar una propaganda de carácter viral empleando la difusión masiva en Internet por cualquier medio.
Desde marzo de 2016, los agentes verificaron más de 400 publicaciones realizadas por ambos en Internet. En este caso, y como medida de seguridad, mantenían sus muros privados, restringiendo el acceso para controlar a quiénes iban dirigidos sus contenidos.
En el material que difundían hay constatados manuales didácticos sobre la confección de artefactos explosivos de elaboración casera, sobre el apuñalamiento de civiles o ejercicios de entrenamiento de muyahidines, por lo que existía una incitación directa a sus adeptos para cometer atentados.
