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Por fin, este año se ha conseguido la accesibilidad a la piscina de olas a través de la compra de una silla anfibia tras un largo proceso de reclamaciones realizadas por La Asociación “Mírame Torrejón” y que desde Podemos Torrejón hemos defendido. Esta silla es apta para entrar al vaso de la piscina por la rampa y permite disfrutar de la instalación a personas que de otra manera no tienen posibilidad de refrescarse con un baño en estos meses de calor. El problema está en que para poder entrar al agua con la silla se necesitan otras cosas además de la propia silla.

Una de ellas y posiblemente la principal es la empatía y ponerse en lugar de otras personas para entender que la silla no puede estar expuesta al sol durante todo el día, ya que cuando quieras utilizarla está ardiendo. Lo más “gracioso” de todo es que hay una sombrilla cerrada al lado de la silla anfibia, como se ha recogido en redes durante todo el fin de semana.

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Silla anfibia en la piscina de olas – Fotografía Susana Carretero

Y la otra, es explicar claramente el manejo específico a quien necesite utilizarla: cómo se levanta el brazo, cómo hay que introducir a la persona, cómo hay que desbloquear la silla, etc. ya que el Ayuntamiento responsabiliza  el manejo de la silla exclusivamente en la persona acompañante que obligatoriamente debe ir con las personas usuarias de este servicio. Mucho que decir a este respecto, ya que parecen olvidarse de la Declaración de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad para vivir de forma independiente y participar de cualquier aspecto de la vida y donde los Estados (entre ellos España) se comprometen a adoptar las medidas pertinentes para asegurar el acceso de personas con discapacidad en igualdad de condiciones, entre otras a las instalaciones abiertas al público o de uso público.

Parece que el Ayuntamiento lo ha querido solucionar comprando la silla y seguramente haciendo un futuro reportaje en la revista municipal “Plaza Mayor”, pero tan importante como el gasto del dinero es que las personas con diversidad funcional puedan utilizar la silla con seguridad y con todas las facilidades del mundo, a las que por cierto tienen derecho.

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«Falta de bañistas»

Otra de las imágenes llamativas de este verano en las piscinas municipales de Torrejón de Ardoz, es la falta de bañistas. Aún entendiendo que estamos en pandemia, existe una gran dificultad con la aplicación de cita previa añadiendo los problemas informáticos, que hacen que  la gente desista de ir a las piscinas municipales. A todo esto se une el despropósito de unos precios para las personas “no empadronadas” que deberían avergonzar a cualquiera: Por 4 horas de baño, una media de 23 euros.

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Curiosamente y por poner un ejemplo, los conciertos de música de las Fiestas Populares de Junio son totalmente gratis para todo el mundo, seas empadronado o no. Tan sólo deberíamos irnos unos años atrás para darnos cuenta de lo tradicional que era irse a las piscinas de los pueblos de la comarca y disfrutar un día en compañía de amigos y familiares de otros municipios. O lo habitual que es en época estival que los nietos se queden en casa de las abuelas, eso sí, si no están empadronados en Torrejón esos menores deben pagar 22 ó 23 euros por 4 horas de piscina o quedarse en casa.

Parece que este Ayuntamiento en lugar de buscar soluciones razonables, tiende a desmotivar la utilización de las piscinas municipales y públicas de Torrejón. Tal vez, tenga que ver con la futura apertura del Centro Comercial Oasyz y su amplia oferta privada de actividades acuáticas. Y si no, tiempo al tiempo.

Natalia Moreno

Periodista. 19 años dedicada a la comunicación corporativa y la estrategia digital en el sector financiero. Es CEO de Itopía, consultora de marketing y comunicación digital y colaboradora en medios...

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