El propietario de la empresa ‘Desokupa’, Daniel Esteve, se ha dejado ver por la zona Sur de Madrid en los últimos días. Y es que su empresa ha procedido a desalojar un edificio ubicado en el número 2 de la calle Herencia de Valdemoro que llevaba años okupado por residentes que generaban incontables problemas en el vecindario.
Fuentes de la Policía local de Valdemoro han asegurado que los pisos empezaron a estar ocupados por miembros de «bandas juveniles urbanas». Estas personas sacaban sillas y mesas a la calle -algo que prohíben expresamente las ordenanzas municipales- y llegaban a hacer barbacoas en plena vía pública.

El alcalde, el ‘popular’ David Conde, era conocedor de que el propietario del inmueble había contratado los servicios de Esteve. Así, habilitó un dispositivo de seguridad.
«Únicamente hemos velado por la seguridad en la vía pública, como se hace en cualquier intervención de estas características, y la prevención de un dispositivo de servicios sociales por si alguna de las familias precisase de ayuda, por vulnerabilidad o menores. Eso es lo que ha hecho el Ayuntamiento en este caso», han precisado fuentes municipales a Noticias para Municipios.
De las bandas juveniles, los pisos pasaron a manos de «todo tipo de gente» que, según Policía, generaban infinidad de problemas. «Había mucho menudeo de drogas», esgrimen los mandos.


Al encontrarse cerca de un instituto y dada lo reiterado de las incidencias, la empresa de Esteve decidió intervenir. El empresario lo tiene claro: «El que lleva okupando quince años, se piensa que esto es suyo».
Desalojo de 30 pisos
Según Esteve, han procedido al desalojo de 30 pisos. Además, ha precisado que la intervención se ha llevado a cabo «sin incidentes, denuncias ni altercados» y «en tan solo seis semanas».
Tras la desokupación, se ha comprobado que los pisos registraban problemas de salubridad. Muchos estaban destartalados y con basuras y desperdicios por todos sitios. Asegura Daniel Este que, en uno de los dúplex, había habilitada una plantación de marihuana «con todo el suelo de parqué quemado».

Riesgo de incendio: «Una colilla es una bomba»
Los riesgos de incendio eran elevadísimos. De hecho, los técnicos municipales consideran que ha sido «una fortuna» que no haya habido incendios graves o que «ninguna persona haya salido perjudicada». Y es que los enganches a la red eléctrica para proporcionar luz a los pisos eran «tremendos», recuerdan.
Eso aparte de la basura acumulada en las viviendas. «Una colilla es una bomba», se lamentan tras la intervención.
Los Servicios Sociales, prevenidos
Mientras, los Servicios Sociales no han recibido petición alguna de las personas desalojadas, pese a que ha estado activo el servicio de emergencias ante una eventual intervención. De hecho, la acción de ‘Desokupa’ contó con la coordinación de la Policía local y de los Servicios Sociales.
El alcalde, por su lado, ha manifestado que Valdemoro no va a ser una «ciudad colaboradora ni consentida con la okupación».

Daniel Esteve ha aplaudido el posicionamiento de Conde. «Ésta es la diferencia entre un ayuntamiento valiente que lucha contra los okupas y otros gobernados por el PSOE donde se les permite todo», ha sentenciado, tras asegurar que su empresa atenderá las peticiones que hagan los ayuntamientos del país.
Los pisos de la calle Herencia, distribuidos en tres portales, contaban con superficies entre los 76 y los 170 metros cuadrados. Se construyeron en 2010 y ese mismo año se ocuparon.
Las reacciones
Tras la intervención, hay opiniones divididas en redes. Algunos internautas consideran que el ayuntamiento no debería participado en una intervención de una empresa privada. «Que el ayuntamiento no sea capaz de utilizar los medios legales y tenga que contratar a una empresa como ésta es para hacérselo mirar», dice un detractor de la iniciativa.
Otros grupos aplauden la medida al considerar que se ha puesto fin a un problema al que «no da solución la ley». «Este señor -escribe en redes otro vecino en alusión a Esteve- está haciendo lo que no hacen otros: echar a listillos y acabar con los delincuentes en los barrio».
