Lo que comenzó como una situación excepcional por unas obras en el aeropuerto de Barajas se ha convertido, según denuncia el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, en un problema recurrente para miles de vecinos. El Consistorio ha presentado alegaciones para exigir que cese el uso reiterado de la configuración Sur del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, que provoca que aviones comerciales sobrevuelen diferentes zonas de la ciudad y aumente la afección acústica.Las alegaciones se han presentado dentro de la consulta pública previa sobre la propuesta de una nueva Circular Aeronáutica del aeropuerto. Torrejón reclama que se utilice exclusivamente la configuración Norte, considerada la habitual en Barajas, y que la configuración Sur quede limitada a aquellos casos en los que resulte estrictamente necesaria.El Ayuntamiento sostiene que durante los últimos años se ha producido una intensificación del paso de vuelos comerciales sobre Torrejón coincidiendo con un mayor uso de esa configuración de las pistas.

De unas obras puntuales a vuelos una o dos veces por semana
Uno de los argumentos centrales de las alegaciones está precisamente en el origen del problema. Según recuerda el Consistorio, el 24 de octubre de 2024 recibió explicaciones de que el cambio de configuración estaba relacionado con unas obras en el aeropuerto que obligaban a modificar las salidas de los vuelos en sentido Sur.Aquellas obras, según la información trasladada entonces al Ayuntamiento, ya habían terminado. Sin embargo, el problema no desapareció.«Lo que iba a ser un uso ocasional se ha convertido en algo habitual», sostiene el Ayuntamiento en sus alegaciones. Según asegura, periódicamente, una o dos veces a la semana, vuelve a registrarse el paso de aeronaves y el consiguiente ruido sobre diferentes barrios de Torrejón, una situación que el Consistorio atribuye a los cambios en la configuración de las pistas.
Diez barrios de Torrejón, entre los más afectados
La afección se concentra especialmente en las zonas Oeste y Sur de la ciudad. El Ayuntamiento identifica expresamente diez barrios afectados por el ruido de los aviones comerciales: Fresnos, Aldovea, San Benito, Castillo, Torrenieve, Parque de Cataluña, Soto Henares, Fronteras, Corazón de Ardoz y San José.Por ello, la petición municipal es clara: «Debe cesar el uso reiterado de la configuración Sur por la afección acústica a la ciudad de Torrejón de Ardoz».La alternativa que plantea el Consistorio pasa por mantener la configuración Norte como sistema de utilización habitual. En aquellos momentos en los que resulte imprescindible recurrir a la configuración Sur, Torrejón reclama que las trayectorias de las aeronaves se alejen todo lo posible del núcleo urbano para reducir las molestias a los residentes.
Al ruido de Barajas se suma el de la Base Aérea
El Ayuntamiento introduce además otro elemento para reclamar un tratamiento específico para el municipio: Torrejón convive históricamente con la actividad de la Base Aérea, situada dentro de su término municipal.El Consistorio pide por ello una «especial sensibilidad» hacia una población que ya soporta el ruido generado por los aviones militares y que, según denuncia ahora, está viendo cómo se suma de manera recurrente el provocado por los vuelos comerciales procedentes de Barajas.El alcalde, Alejandro Navarro, ha trasladado esta situación en diferentes ocasiones tanto al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible como a AENA, reclamando medidas para reducir la afección acústica.

AENA todavía no ha fijado la reunión solicitada por el alcalde
El conflicto se arrastra además desde hace meses. Navarro ha solicitado una reunión con el presidente de AENA para abordar directamente el problema.La última comunicación municipal fue remitida el pasado mes de marzo. Según explica el Ayuntamiento, AENA respondió ese mismo mes asegurando que concretaría una fecha para mantener el encuentro.
Seis meses después, el Consistorio asegura que continúa esperando que AENA fije esa reunión.
Mientras tanto, Torrejón ha aprovechado ahora la tramitación de la nueva Circular Aeronáutica de Barajas para llevar formalmente sus reivindicaciones al procedimiento: reducir el paso de aeronaves comerciales sobre la ciudad, poner fin al uso reiterado de la configuración Sur y alejar las rutas del casco urbano cuando no exista otra alternativa.
Para los barrios afectados, el debate va más allá de una modificación técnica en las operaciones de Barajas: supone convivir periódicamente con un ruido que el Ayuntamiento sostiene que debía haber sido excepcional y que, casi dos años después, se ha terminado convirtiendo en recurrente.