Una nueva presunta irregularidad se suma al alud de controvertidas informaciones que se han publicado estos últimos días en relación al servicio prestado por el Hospital de Torrejón, cuya gestión está a cargo de la empresa Ribera Salud por una concesión.
Según una información publicada por laSexta, una trabajadora habría denunciado en un correo electrónico que sus superiores pedían cambiar la categoría de los pacientes clasificados en amarillo —color empleado en casos de urgencia no inmediata— a verde, que se utiliza para urgencias menores y cuyo tiempo de atención puede dilatarse más.

La asociación El Defensor del Paciente ha remitido esta semana una carta a la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, en la que solicita una investigación sobre estas presuntas prácticas.
Estas actuaciones se habrían mantenido, supuestamente, al menos hasta el 20 de noviembre, según recoge otro correo de la misma profesional. En él indicaba que esa tarde «habían sido retriados varios pacientes por parte de medicina de amarillos a verdes sin ser valorados por ningún médico previamente».
Un documento elaborado por el personal de Enfermería y entregado en abril a la dirección del centro, publicado por ‘Eldiario.es’, también menciona estas prácticas. En él se detallan instrucciones de la gerencia del hospital que, presuntamente, instaban a evitar el traslado de pacientes a las plantas de medicina interna y a reclasificar a pacientes graves como leves.

En su escrito, El Defensor del Paciente incorpora igualmente la queja de otra usuaria, que afirma que el Hospital Infanta Leonor habría enviado pruebas genéticas, supuestamente «sin permiso», a un laboratorio de Valencia perteneciente a Ribera Salud, la empresa que gestiona este centro público.
Según esta paciente, en la documentación de consentimiento no figuraba el envío de dichas pruebas a un centro privado, algo que descubrió posteriormente al consultar los resultados.
La presidenta de la asociación, Carmen Flores, ha remitido esta comunicación a la fiscal general para añadir estas denuncias a la solicitud presentada el pasado viernes, tras recibir información sobre la supuesta reutilización de material sanitario de un solo uso en el mismo hospital.
Rechazo a pacientes no rentables
Este conjunto de denuncias se produce en un contexto marcado por la polémica generada tras la difusión de un audio del CEO del grupo Ribera Salud, Pablo Gallart, en el que instaba a rechazar pacientes o procedimientos que no fueran rentables en el Hospital de Torrejón.
Hoy la Comunidad de Madrid se reúne con los principales responsables de Ribera Salud, entidad que gestiona el hospital público de Torrejón de Ardoz, con el objetivo de analizar la situación del centro hospitalario tras conocerse estas informaciones a raíz del audio filtrado la semana pasada en la que el CEO de la compañía pedía priorizar intereses económicos sobre los sanitarios.

Por el momento, desde el Gobierno regional han destacado en su reacción a estas acusaciones que las listas de espera del centro torrejonero están «en la media o por debajo de la media» del conjunto regional en todas las categorías y que la evolución este año «ha sido satisfactoria».
La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, anunció el pasado viernes que «cualquier mala práctica será erradicada» y que actuará «con contundencia». Ayuso aseguró durante su comparecencia en la celebración del Día de la Constitución que ni los profesionales ni los pacientes serán tratados en Madrid «de una u otra manera por ningún motivo, ni por negocios ni por otros intereses». En la Comunidad no se dejará «a nadie atrás», según recalcó la presidenta, pidiendo la máxima confianza para los profesionales del Hospital de Torrejón.
Sanidad ve «intereses deleznables» de la izquierda con la polémica del Hospital de Torrejón
Por su parte, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha valorado recientemente lo que está ocurriendo con la gestión del Hospital de Torrejón.
Matute ha criticado los «intereses deleznables» de la izquierda con respecto a este asunto y ha declarado que espera que se den explicaciones en la reunión que mantendrá este martes.
En una entrevista en ‘esRadio’, la consejera ha señalado que se han dado a conocer unos datos «que pueden estar sacados de contexto», ya que habría que escuchar toda la conversación, si bien ha insistido en que el fragmento que se ha conocido es «inaceptable».

La consejera se reunirá hoy con el presidente del grupo y estudiará las explicaciones que le ofrezca y ha subrayado que no le «temblará ni una pestaña en hacer lo que haya que hacer».
Pese a ello, ha expresado que «el interés que hay de tapar todos los escándalos» que rodean al Gobierno «entre la corrupción, los puteros, las sobrinas, los sobones y los hermanos». «Es que es todo un disparate y entonces intentan hacer un ‘casus belli’ de algo que a mí me parece lo más preciado, como digo, que es la sanidad», ha reprochado.
